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viernes, 5 de octubre de 2018

Estado del Fenómeno OVNI


Este cuestionario me fue solicitado por el investigador Milton W. Hourcade, del U.AP.S.G/G.E.F.A.I., organismo al cual me enorgullezco en pertenecer, pues es un grupo multidisciplinario de expertos que buscan explicaciones al fenómeno OVNI desde sus áreas de especialidad. Fue publicado en inglés en el sitio del grupo el 11 de agosto de 2018. En el sitio podrán encontrar las respuestas de los demás miembros. Este se publica aquí en español en atención a algunos lectores que me lo solicitaron.

Disponible en Amazon.

PREGUNTAS A NUESTROS EXPERTOS

1) ¿Utiliza el acrónimo OVNI u otra designación, y si es así, por qué?
Uso el acrónimo OVNI por ser la traducción a mi idioma natal, sin embargo, para referirme a la rama de estudio, utilizo ufología, aunque sé que debe ser ovnilogía. Pero esto va más en relación con la idea que tengo sobre el origen del fenómeno, por tal motivo di en llamar a mi alter ego “Informe UFO”, aludiendo al país de origen, los Estados Unidos. Sobre el uso de las siglas para el fenómeno escribí una nota en Facebook que sería muy larga de citar aquí, pero para quien se interese, dejo este enlace.

2) ¿Tu idea sobre los OVNIS ha cambiado a lo largo del tiempo?
Sí, mucho, yo inicié en el tema como un crédulo de hueso colorado, así que para mí OVNI era un equivalente de nave alienígena. Con los años y la lectura, el concepto quedó claro y en su justa medida, el desarrollo de las siglas lo deja clarísimo, Objeto Volador No Identificado, no hay más que decir, sólo que, de eso a asociarlo con un artilugio volador del espacio exterior, hay mucho qué probar. Hoy creo que en su mayoría son sólo malas interpretaciones de objetos cotidianos a los que no se les pone atención al momento de tomar las imágenes, ya sea en fotografía o video. Podemos tener entre esos malentendidos, insectos, aves, reflejos, errores de artefacto que pueden ser varios, fenómenos atmosféricos, espaciales, meteorológico, etc. Sin dejar de lado el cáncer de las falsificaciones y las bromas.

3) ¿Debería el investigador OVNI convertirse en un experto en IFO?
¡Por supuesto!, siempre he creído que la finalidad del ufólogo (ovnílogo) es la de averiguar qué fue lo que vieron los testigos. Por lo tanto, una consecuencia lógica es convertirse en Ifólogo (Ovílogo) y eso sólo lo hace la experiencia. Algo que hace mucha falta en el tema OVNI son analistas, pero no de esos que llenan las fotos con plastas de color que al final alteran lo que se ve en una imagen o un video, pues los editores que se usan trabajan con capas alterando incluso las áreas donde no se trabaja, sino de aquellos que buscan sincronizar la evidencia, en caso de haberla, con el lugar de los hechos y el testimonio para descartar inconsistencias o encontrarlas. Incluso el investigador debería darse un tiempo para hacer experimentos fotográficos, poniéndose en el lugar de un posible testigo para ir tomando experiencia en lo que las imágenes pueden llegar a mostrar, pero poniendo atención a lo que se toma para luego documentarlo. Algo así realicé entre 2007 y 2011 de donde salieron algunas fotografías interesantes, sobre todo con aviones, insectos y pájaros, de ahí se derivó un artículo sobre los Rods, del cual aún tengo pendiente una segunda parte, pues depuré la técnica y pude obtenerlos a mi antojo. Uno de los más grandes errores de los ufólogos actuales es el exagerado paternalismo que demuestra para con los testigos, evitando así confrontaciones que les asegura tener más material, sin embargo, al final, eso repercutirá en una deficiente investigación. Y es que también nos enfrentamos al problema de que los testigos ya tienen una idea preconcebida de lo que han visto, y esperan que les sea corroborado. Si no escuchan lo que quieren oír, buscarán a otro que se los diga. Por eso los reporteros del misterio sólo se dedican a referir casos sin entrar a resolverlos.

4) Si todavía existieran algunos fenómenos inexplicables, ¿qué podría ser?
Esferas de luz, alguna especie de plasma o aire ionizado que de alguna forma permanece por más tiempo que una centella flotando y en movimiento, incluso dando la apariencia de ser dirigido, es lo que consideraría verdaderos OVNIs. Creo que en ese campo hace falta más investigación. Pero estoy seguro de que terminará siendo algo natural, dejando de lado la clasificación OVNI, cómo sucedió con los fenómenos de la alta atmósfera.

5) ¿Cómo consideras este problema en general? ¿Qué piensas de todo el tema?
La presión que el ciudadano común ha ejercido sobre los grupos que oficialmente investigaron el tema, el ansia por tener una explicación de algo que la generalidad considera ajeno a nuestra realidad y la manera en la que los medios abordan el tema, han creado una conciencia de un fenómeno elusivo ligado con el espacio exterior. Es así como ellos mismos buscan o crean historias en torno al tema para mantenerlo lleno de misterios y vigente, como contar historias de terror en torno a una fogata al ir de campamento. Entonces inicia el ciclo, una segunda tanda lee o escucha esas historias y las refiere como verídicas, el grupo de personas que conoce esas historias crece y un tercer nivel le da veracidad por escucharlas de diversas fuentes. El ciclo se repite y poco a poco tenemos el ambiente saturado de historias que se van reinventando mientras en el camino nuevos mitos se van creando. Toda esa maraña de historias enturbia el ambiente de tal forma que ya no se puede reconocer qué eventos son reales o qué eventos no lo son. Tampoco podemos ver los fenómenos que, en caso de haberlos, sean realmente algo extraño, porque donde todo parece extraordinario, en realidad nada lo es porque se han subido las miras. A la larga y al no poderse comprobar todo lo que se inventó sobre el tema, se pierde el interés y bajan los avistamientos tal como pasó en los 80’s y está pasando en la actualidad.

6) ¿Es posible hacer algo efectivo para llevar la verdad al público y cambiar la mentalidad de aquellos que todavía proclaman o creen que los seres extraterrestres están viviendo con nosotros en la Tierra?
Siempre se puede hacer algo, por ejemplo, explicar caso por caso publicando los resultados con el mayor número de fuentes, esquemas, comparativas y demostraciones, ya sea de forma escrita, en medios audiovisuales o en conferencias teniendo más contacto con la gente. Sin embargo, eso resulta inútil con quienes no quieren ver explicado el tema porque aún siguen con la idea de los 70s de que el tema OVNI es el mayor misterio del siglo XX y desean que permanezca de esa manera para perpetuarlo. Empero, me he dado cuenta de que el tema ya no convence a muchos y estos perpetuadores se quedan en un reducto de donde sólo son sacados por periodistas que siguen alimentando la idea extraterrestre como mero entretenimiento, olvidándose que hay otras 5 o 6 teorías que podrían llegar a explicar algunas partes del fenómeno. El misterio es fácil, la investigación no cualquiera la lleva a cabo y estos charlatanes llaman investigación a salir al campo, entrevistar testigos y mostrar el video, pero nunca muestran un resultado. Por esa razón, quienes los siguen creen que la labor del ufólogo es sólo recopilar casos, cómo si coleccionáramos estampillas, pero sin acompañarlas de datos que permitan entender cada una. Divulgadores de la verdad sobre el tema hay pocos, charlatanes y perpetuadores abundan, más ahora con Youtube, donde cualquiera desde su estudio puede inventarse 10 cuentos en una hora mientras la investigación a fondo de cada uno de ellos puede llevar días, semanas o meses. ¿Cómo se puede luchar contra eso si además la gente gusta de ser sorprendida? ¿Cómo se puede enfrentar a esa maquinaria de mentiras que ahora reclaman derechos de autor, si se soborna al público con 15 minutos de fama al referir sus casos, sean o no auténticos? ¿Cómo se puede crear un frente común contra esta charlatanería si nadie nos paga para dedicarnos tiempo completo a esto como lo hacen con ellos en conferencias, charlas, venta de libros y demás? ¿Cómo se les hace entender que los reptilianos no existen si no tienen la más mínima idea de biología y genética como para saber que los genes de ambos, reptiles y humanos, no son compatibles ni ha evolucionado un dinosaurio como los primates?

7) ¿Crees que SETI y búsquedas similares son actividades válidas?
Sí, son válidas, aunque un tanto ingenuas y tocadas por la cultura popular, pues se asume que una civilización alienígena, en caso de haberla y que reciba nuestras señales, se desarrolló de manera similar a la nuestra. Frank Drake ya no está tan convencido de ello, además que las señales enviadas el espacio están por desaparecer en el ruido de fondo. Pero aún así considero válido el intento, así como el que se hace por buscar planetas adecuados para la vida terrestre, sin importar que nos tome 1 millón de años llegar a ellos o que al llegar encontremos que ya no existen. Esos temas los debemos enfocar como humanidad, y los intentos por buscar ambientes propicios para la vida como una playa a la cuál llegar en caso de que nuestra nave Tierra naufrague. La razón de esas búsquedas no es entablar una conversación con otras civilizaciones, sino saber que la humanidad podrá sobrevivir en el espacio, debemos dispersar nuestra semilla para sobrevivir. De ahí la idea de buscar civilizaciones similares a la nuestra. Sin embargo, se debe ver desde esa perspectiva, la supervivencia de la raza humana.

8) ¿Cuál es tu idea sobre múltiples universos?
Conjeturas que en el papel suenan muy fantásticas como muchas otras cosas de la física clásica y de la Mecánica Cuántica, pero, como dijo el Dr. Miguel Alcubierre Moya, que en el papel se obtengan muchas cosas, no significa que en realidad las haya. Hay cosas en el papel que no se han visto jamás y muchas otras que se han llegado a comprobar, pero no significa que todo lo que se calcula y parezca valido exista. Sin embargo, como una posibilidad matemática, ahí están, pero no podemos más que especular sobre posibles mundos paralelos, gemelos, holográficos o entrelazados.

Leopoldo Zambrano Enríquez
Informe U. F. O.
Monterrey, Nuevo Léon. México.

viernes, 18 de abril de 2014

LA ESTULTICIA DE LOS CRÉDULOS

          
A pesar del tremendo avance de la ciencia y la tecnología, hay muchas personas que han perdido su capacidad de razonar. ¿O tal vez nunca se les enseñó a razonar y no han adquirido esa capacidad?

Me cuesta pensar, que haya personas que gusten ser engañadas, estafadas. Pero lamentablemente, las hay. Me cuesta pensar que haya adultos que observen la realidad que les rodea con mente pueril. Pero lamentablemente, los hay.

Porque ciertamente sorprende que a nivel general, y en cualquier parte del mundo, haya una mayoría de personas que no aplique un razonamiento lógico ante cosas irrisorias, ante dislates, ante el sinsentido.

Por el contrario, los embusteros, los maestros del engaño, los estafadores, los mistificadores, los inventores de misterios, los estimuladores de fantasías y los fabricantes de siniestras conspiraciones, tienen un lugar en la receptividad de mucho público.

Va a la par de quienes han sido capaces de comprar bidones de agua --simple agua-- porque les hicieron creer que era de una fuente especial y tenía propiedades maravillosas.

La aceptación irracional de aquello que no existe, o cuya naturaleza no es la que se proclama, o las bien urdidas tramas de desinformación, son rápidamente adquiridas e internalizadas por gente ávida de querer saber, por gente curiosa, que --lamentablemente-- no ha aprendido a discernir cuáles son fuentes confiables, serias, seguras, y cuáles son falsas.

Así entonces, esas personas absorben los videos subidos a YouTube, y las páginas web de ciertos individuos que viven de hacer lindos cuentos, con toda la apariencia de compartir lo que se quiere ocultar del público.

Estas personas operan con una infundada desconfianza en la ciencia, en las opiniones de científicos, en anuncios de universidades e instituciones oficiales, para en cambio abrevar en las fuentes de aquellos "rebeldes", que supuestamente "saben" lo que se oculta, y lo dan a conocer.

La inocencia de esta gente es tal, que como digo, no razona, no analiza, no coteja unos datos con otros. No busca saber quién es el personaje que tiene una página web, cuáles son sus antecedentes, a qué se dedica. O cuál es la organización detrás del video que acaban de grabar para su archivo personal.


Hábiles manipuladores de la opinión pública, estos individuos u organizaciones, no cejan en dar la apariencia de serios, y para ello recurren a la debilidad senil de algunos individuos que en su momento ocuparon cargos de importancia en algún país, y salen haciendo declaraciones públicas  descalabrantes.

O aparece un personaje  que --tiene que mantener en secreto su nombre porque se expondría a represalias-- pero que relata que cuando ocupó un cargo de importancia en una agencia de inteligencia de un determinado país, o en una organización militar, llegó a enterarse, supo, tuvo en sus manos un expediente, o vio una determinada cosa. ¡Y la cuenta!

A veces algún individuo con las mismas "credenciales", da la cara, hace declaraciones públicas, con fantásticas "revelaciones". 

A ninguno de esos ávidos y crédulos consumidores se les ocurre pensar, tener siquiera el atisbo de sospecha, de que ese individuo está haciendo lo que le ordenaron. No está violando ningún secreto, porque si no, se arriesgaría a perder su jubilación, o a ir preso. Ese que da la cara, --aún ya retirado de la agencia en que trabajó-- no hace sino divulgar desinformación. Cumple su cometido.

Pero a los ávidos de escuchar lo diferente, lo distinto, y sobre todo, lo sensacional, les produce placer lo que esos individuos dicen, y luego de absorber la píldora que les han hecho tragar, se convierten en factores repetidores de la mentira, con lo cual la desinformación alcanza un nivel viral.

Este panorama nos brinda la paradoja siguiente: cuanto más se avanza en ciencia, en conocimiento correcto y preciso de cuanto nos rodea cerca o lejos, más gente se refugia en fantasías y lindos cuentos.

Es como el universo mágico de las hadas, los gnomos, o las sirenas, llevado a una realidad paralela, que no exige siquiera demostraciones, ni fundamentaciones. Un público que acepta acríticamente el menú que le ofrecen, lo ingiere y se queda haciendo provechitos.

Es pues un deber de todo ser humano bien plantado, que tiene una ética referida a la comunicación, que busca y actúa en función de la verdad, que hurga y exhuma información y datos que ayudan a comprender ciertas cosas aparentemente extrañas, luchar contra esa estulticia de los crédulos.

Hay que enfrentar a los charlatanes, a los mercachifles, a los "vendedores de espejitos". 

Hay que alertar una y otra vez a sus consumidores, que muchas veces se van a enojar con uno, le van a enrostrar gruesos epítetos, o se van a poner furiosos porque les tiramos abajo su castillo de naipes.

Y hay que luchar contra la desinformación bien elaborada, contra la pseudociencia, contra las operaciones psicológicas destinadas a la captación de las masas, con fines que no se confiesan.

Es un imperativo moral.

En este ámbito, el conocimiento es un valor, la especulación apenas un ejercicio de la mente, y el fraude, algo intolerable. No se puede convalidar, y poner en pie de igualdad a quienes se esfuerzan por conocer la verdad y a aquellos que viven de impulsar fantasías.

Se equivocan y mucho, quienes so pretexto de una libertad del intelecto, aceptan cualquier postura en torno al tema de los Fenómenos Aéreos Inusuales, sin juicio de valores.  

  Hay que afirmar el valor de la ciencia --como forma del conocimiento universal-- de su método, y de sus resultados.

Hay que educar al gran público, a saber discernir quién es quién. A analizar las fuentes de las cuales obtiene aparente información.  Del grado de veracidad de la misma.

Hay que enseñar a hacer búsqueda, y a cotejar datos, para que cada quien, por sí mismo/a llegue a saber sobre la materia que sea, y no a repetir irresponsablemente las mentiras hechas pasar por "verdades" que le han querido instilar.


Lic. Milton W. Hourcade

Coordinador internacional del UAPSG-GEFAI

sábado, 5 de octubre de 2013

OVNIS: La Agenda Secreta

Detrás del tema OVNI se urdió una trama secreta. El mismo fue explotado para operaciones psicológicas por la inteligencia militar, y como cobertura para el desarrollo de aparatos aéreos experimentales y operacionales cuya finalidad principal era el espionaje.

Este libro documenta esa historia, pero obviamente no reduce la explicación de los OVNIs a aparatos secretos. Hay mucho más que eso en la creación y  difusión del mito OVNI, o "meme" según los postulados de Richard Dawkins.

Con material exclusivamente traducido al español, el lector se va a encontrar con algo que nunca antes leyó sobre el tema, algo que le va a desafiar a verlo de una manera diferente.

El tema OVNI nunca se había visto de esta manera, pues lo que se expone en esta obra, estuvo mayormente guardado en el más alto secreto debido a causas geopolíticamente difíciles de salvar durante la llamada “Guerra Fría”.

Hoy, que muchos de esos documentos han sido desclasificados y que gran parte de los secretos han sido revelados, podemos ver de una forma más clara una parte de lo que hubo bajo la etiqueta OVNI dentro del mundo de la milicia, mientras el ciudadano común y corriente se dedicaba a perpetuar un mito, “El Mayor Misterio del Siglo XX”, como se le dio en llamar por muchos años al no dar pie con bola tras el cierre de los órganos oficiales poco después de que el hombre pisara la Luna.

Una obra imprescindible en la biblioteca de todo ufólogo que se precie de ser investigador y desea completar la historia del fenómeno social más intrigante del siglo XX, un juego político-militar tras un velo que siempre ha fascinado al gran público pero que pocos entienden en su justa medida.

Nuestro amigo, Milton W. Hourcade, lo expone de una manera magistral y nos deja tras una pista bastante interesante.

¡¡Descorra el velo!!

Esta obra, en su edición español, puede adquirirse a un módico precio en:


Leopoldo Zambrano Enríquez
Informe U. F. O.
Monterrey, Nuevo León. México.