Harold seguía sentado en aquel cuero ardiente de su reluciente motoneta, ensimismado con el paisaje verde esmeralda que cortaba la interestatal 86. El panorámico tras el que se hallaba no mitigaba el tremendo calor que imperaba ese día.
Su uniforme era impecable: la hebilla bien pulida, las botas relucientes, el casco reflejaba el Sol que se colaba por uno de los tantos orificios del anuncio con un resplandor dorado. No había motoneta más limpia a 100 millas a la redonda; ¡cómo sino! la suya era la única en ese radio.
La persecución tras un adolescente había roto la monotonía de su vigilancia por un tiempo, pero esa carretera no era lo suficientemente transitada como para alejarlo de sus pensamientos. Los 10 años a cuestas en el cuerpo federal de motoristas no lo habían acostumbrado aún a esas largas sesiones tras los trotamundos sobre ruedas. Pero no podía hacer nada, el programa de orientación vocacional le había designado para ese puesto según sus aptitudes, y era bueno, sólo que… Harold soñaba con otras cosas.
Adoraba estar a la luz de las estrellas preguntándose si en alguna de ellas podría vivir una gran aventura. En su interior sentía que debería tener un trabajo más emocionante, tal vez un arqueólogo famoso descubriendo ruinas arcaicas en un viejo planeta, o quizás un gran inventor. Le gustaba trabajar las tardes de descanso en su garaje; aunque aún no lograba hacer algo que funcionara o fuera útil.
La tarde comenzaba a desfallecer, un viento fresco anunciaba la inminencia de la noche, y el Sol se despedía para dar paso a una hermosa Luna llena que casi cubría el horizonte. Era una hermosa visión; aquél plato naranja se erguía pausada e inexorablemente, luchando por alcanzar la infinitud del espacio. De cierta manera la envidiaba.
Sus meditaciones fueron interrumpidas cuando al lado derecho del astro, algo llamó su atención. Una luz que en un principio pensó se trataba de una estrella, Venus tal vez; pero pronto cayó en la cuenta de que en esa estación debería estar al otro lado del horizonte, era verano y no podía estar ahí, cualquiera lo sabía, hasta Harold. De pronto, la luz subió su intensidad. El tamaño se incrementó casi cuatro veces.
- “Eso no puede ser un paneta, ni una estrella” – se dijo.
Como un resorte saltó de la motoneta y caminó unos cuantos pasos, abriendo el espacio para ver mejor. La luz se dirigía hacia él, no cabía duda. Harold retrocedió 2 pasos sin quitar la vista de la luz. En la curva de la autopista un viejo De Lorean aceleraba a fondo, pero ni el chirriar de los neumáticos hizo que quitara su atención de aquel objeto que ahora mostraba una forma esférica reluciente, de un platinado luminoso, y envuelta en un brillo azulado. Ahora su tamaño era de un cuarto del de la Luna. Contrastaba con el naranja rojizo de la emergente Selene y tenía de fondo las rosadas y algodonosas nubes que colgaban de un cielo azul rey.
Las estrellas comenzaban sus guiños, pero palidecían ante la intensa luminosidad de aquella esfera que ahora dejaba ver una superficie metálica. De pronto, sin que Harold pudiera hacer nada, un movimiento vertiginoso del objeto hizo que Harold quedara petrificado. Aquella luz lo llenó todo… no tuvo tiempo de gritar.
Voces ininteligibles llegaban a sus oídos, no podía abrir los ojos y sentía que se encontraba sobre una superficie dura y fría. A través de los párpados percibía que el lugar donde se encontraba estaba lleno de una intensa luz.
Lo siguiente era un tanto confuso y regresaba a su mente con intermitencia: Una cámara de cristal, una diadema metálica, voces en la lejanía y una serie de murmullos que iban tomando sentido con el paso del tiempo. Intentaba abrir los ojos pero algo invisible se lo impedía.
No podría asegurar cuánto tiempo pasó. Las voces ahora eran del todo entendibles, pero aún no podía abrir los ojos.
-“¿Crees que sea el ideal?”
-“Así lo indica el informe”
-“Bien, hazte cargo”
La luz del lugar se convirtió en oscuridad total, no sabía ahora si tenía abiertos o cerrados los ojos, la sensación de inmovilidad ya había pasado, sin embargo, un persistente mareo lo imposibilitaba para mantenerse en pie.
Se recostó nuevamente pensando en su vida.
-“¿Qué será de mí? ¿Dónde me encuentro?”
Un potente rugido lo sacó de sus pensamientos, era uno de esos conductores locos del cuadrante 86 que acostumbraban divertirse recorriendo los anillos del planeta a toda velocidad.
Tras una breve persecución en su turboneta, cumplió su deber y regresó al puesto de vigilancia para seguir soñando… A pesar de llevar a cuestas 5 años en el Cuerpo de Seguridad Galáctica, no se acostumbraba a esas largas horas de vigilancia en los límites de SETI-VI. Pero no podía hacer nada, el programa de orientación vocacional le había designado para ese puesto según sus aptitudes, y era bueno, sólo que… Harold, soñaba con otras cosas.
Hace 72 años, Estados unidos, sumido en el latente temor a una segunda guerra mudial, había escuchado hacía unos meses sobre la entrada de Adolf Hitler a Austria, lo que significaba una inminente Segunda Guerra Mundial. Esa era la razón por la que la mayoría estaba pendiente de la radio para saber la Última Hora de las noticias sobre un conflicto que parecía inevitable.
Sin embargo, la noche del domingo 30 de Octubre de 1938, se toparon al sintonizar la CBS (Columbia Bradcasting System) con un boletín donde se anunciaba que un extraño cilindro metálico, procedente de Marte, había caido en una granja de Grovers Mill.
Según estadísiticas posteriores, cerca de 9 millones de personas escucharon la transmisión de la invasión marciana en directo, y de ellos, 1 millón 200 mil se asustaron creyendo que lo que escuchaban era real.
Se comentó, ya varios años después, que incluso hubo personas que se suicidaron, sin embargo esto fue una confusión posterior que había tomado datos históricos anteriores como parte de este acontecimiento, en específico de "La Gran Depresión" de 1929 que dejó en el paro al 25% de la población activa en Estados Unidos, y que también jugó un papel importante en el estremecimiento causado por el programa de Welles, pues una invasión significaba volver a perder la tranquilidad, el patrimonio, y hasta la vida. Sin embargo, algunos concuerdan en que por lo menos hubo un intento de suicidio.
El pánico se expandió a todas partes. En Nueva York, los restaurantes se vaciaron. Las terminales de autobuses y las colas de taxis se llenaron de gente que trataba de llegar a sus hogares para confortar a sus familias. Las esposas telefoneaban a los bares, tratando de localizar a sus maridos.
Y la noticia siguió corriendo. Los marinos de la armada estadounidense fueron convocados a sus barcos en el puerto de New York, para preparar la defensa de América contra los marcianos. Desde Los Angeles hasta Boston se produjeron denuncias sobre meteoros. Alguna gente impresionable aseguró que, efectivamente, había visto marcianos. Los soldados estatales de reserva fueron llamados a presentarse en sus cuarteles generales como voluntarios para la defensa del mundo. En el sur, mujeres histéricas y llorosas rezaban por las calles. Los servicios religiosos fueron interrumpidos en muchos lugares del país cuando la gente irrumpía para contar las noticias a los fieles. Incluso se produjo el caso de un intento de suicidio. Las centrales telefónicas de los periódicos y las estaciones radiales estaban abarrotadas Pero curiosamente, no había indicios de pánico en los estudios de la CBS, donde, entre alaridos y anuncios sobre la implantación de la ley marcial Welles estaba otorgando a su programa un horrible final. Welles y Cotten fueron advertidos sobre la masa de llamadas telefónicas, pero Cotten minimizó el hecho: «Son unos pocos maniáticos». Hacia el final del programa, dos policías que estaban de guardia llegaron a la parte posterior de los estudios, pero al darse cuenta de que sólo se trataba de una obra radioteatral, no dijeron nada a nadie sobre el pánico, y en cambio se quedaron para oir el final.
Tras la emisión del programa, la Cadena Columbia recibió demandas por casi $ 750,000 dólares, que fueron desestimadas, y contrario a lo que se puediera esperarse por la "travesura" de Welles, los empresarios se felicitaban por haber contratado al actor más célebre de América. Los ratings del Teatro Mercury subieron rápidamente y hasta consiguieron patrocinador.
Si bien, la emisión de Orson Welles fue el parteaguas en la historia de la radio, hubo otra producción similar que no corrió con tan "benignos" resultados. El 12 de febrero de 1949 "Radio Quito: La Voz de la Capital", en Ecuador, emitió su versión de "La Guerra De Los Mundos" utilizando como escenario sus propias ciudades.
La emisión causó un pánico mayor que el acontecido en Nueva York, tanto que las instalaciones de la radiodifusora fueron atacadas por la población enardecida quienes, víctimas de la ira, arremetieron contra la emisora provocando un incendio que también se llevó las instalaciones del rotativo "El Comercio"
Henrik Klemenz, al respecto de este lamentable acontecimiento, nos cuenta en su artículo "La Tragedia de Radio Quito", publicado el 28 de Mayo de 1997 en Radio World International, lo siguiente:
Concebida por el director artístico Leonardo Páez, la emisión causó una verdadera agitación popular en Quito, una ciudad esencialmente tranquila. Al sentirse burlados, varios oyentes se desahogaron contra el edificio en donde funcionaba la emisora y el periódico El Comercio.
Primero fueron piedras y ladrillos. Luego alguien prendió fuego al edificio situado en el centro de la capital, apenas a una cuadra del edificio de correos. Las grasas y aceites de la imprenta del periódico, al igual que el papel allí almacenado, permitieron que la conflagración fuera rápida y total.
El argumento de la novela de Wells narra el inesperado descenso a la tierra de una máquina celeste procedente de Marte. Muchos quiteños no conocían la obra de Wells, pero sí reinaba un clima propenso a su presentación, pues en la prensa local "coincidencialmente" se hablaba en esos días de avistamientos de platillos voladores en las montañas cerca a la ciudad de Pasto, en Colombia.
Si el objetivo era sorprender a la audiencia, ello se consiguió con creces. Muy pocos estaban al tanto de lo que los actores del radioteatro tenía planeado. Los populares cantantes Benídez y Valencia también se sorprendieron. Después de su primera canción en vivo, el locutor los interrumpió para informar que ya se había visto un objeto volador sobre las Islas Galápagos. Y no terminaron de cantar la tercerca canción cuando el locutor informaba que un platillo volador había descendido en las afueras de Quito, en el barrio de Cotocollao.
Allí empezaba la dramatización. Hablando a través de un vaso para distorsionar la voz, los actores seguían informando sobre la visita de los extraterrestres. Podían escucharse órdenes impartidas a destacamentos de las Fuerzas Armadas para que atacaran a los supuestos invasores.
También se escuchaban supuestas llamadas de Radio Continental, de Ambato; Radio La Voz de Tomebamba, de Cuenca; Radio Cenit, de Guayaquil y otras emisoras. Todas advertían del peligro que se cernía sobre la república, pues se decía que había una nube de gases asfixiantes que se acercaba a la capital desde el sur, en donde ya estaba en problemas la ciudad de Latacunga.
Pero la obra no terminó de irradiarse porque la marea humana no permitió que continuara. Sólo se alcanzaron a transmitir unos 20 minutos [de la obra adaptada al radioteatro] antes que una masa enfervorizada encendiera el edificio donde funcionaba la radio.
La policía, al no divisar extraterrestre alguno en las afueras de Quito, y viendo que se trataba de una burla, se desentendió del problema. No se prestó ningún auxilio a los artistas, periodistas y demás trabajadores que intentaron ponerse a salvo, saltando del techo del edificio a otro colindante.
Los daños se calcularon en 8 millones de sucres, muy por encima de los 2,5 millones que era el valor asegurado de los bienes. Cinco personas perecieron calcinadas en las llamas.
Radio Quito estuvo fuera del aire durante dos años. Sólo el 30 de abril de 1951 pudo reanudar sus transmisiones. En la actualidad, Radio Quito sigue siendo una de las principales emisoras ecuatorianas. Ahora transmite en los 760 kHz en onda media, con 25 kW de potencía; y en los 4920 kHz en onda corta, con 5 kW de potencia que le permiten cobertura global del planeta.
Dos años después del reinicio de la emisora ecuatoriana, Estados Unidos volvia a repetir el estremecimiento marciano con la primera vesión cinematográfica de la historia de H. G. Wells.
Del realizador George Pal, la historia seguía el guión de la novela, aunque con algunas libertades, sobretodo en el diseño de los cilindros y los ocupantes de él, así como de los Trípodes, que ahora eran naves aerodinámicas que recordaban a las alas voladoras de la Fuerza Aérea de Los Estados Unidos, aunque con una hibridación tipo platillo volador, producto de la época que había dado comienzo en los 50's tras el revuelo de la prensa. Pero eso si, con su rayo de calor que irradiaba a cuanto humano se cruza frente a ellos.
Históricamente, el rayo de calor era sólo eso. El Rayo Láser aún no se construía, a pesar de que se tenían los fundamentos físicos para hacerlo, así que ese fue lo único falló en la película para darle el realismo que Pal buscaba según los cánones de la época. El primer laser logró construirse hasta el 16 de Mayo de 1960. 1960 fue otro año clave para Pal, cuando estrenó "La Máquina del Tiempo", también de Wells. Ambas producciones no pudieron ser vistas por el escritor, quien había fallecido el 13 de Agosto de 1946.
En 1978 Jeff Wayne, un compositor que ya había despuntado en más de una composición en el mundo del teatro y la escena en general, y que posteriormente ampliaría su campo de acción como productor de música de alto nivel, compuso la que sería la pieza cumbre de su carrera, un musical inspirado en el mítico libro de H. G. Wells, "La guerra de los mundos".
Musicalmente hablando esta "Guerra de los mundos" es una verdadera joya del rock sinfónico, yo la llamaría "Ópera Rock Victoriana", con guitarras, bajos y teclados que crean una ambientación realmente asfixiante. Esta composición es algo totalmente diferente que creó una categoría aparte en el mundo músical y no debe enmarcarse dentro de los musicales propiamente dichos, pues reúne todas las condiciones para no ser considerada una composición convencional.
Es una composición dialogada, más no cantada, salvo por los excepcionales temas que subieron como la espuma ,"The Eve Of The War" y "Forever Autum", interpretados por Justin Hayward. En la parte narrativa, contó con la extraordinaria actuación, en voz, de Richard Burton.
Está de más decir que fue un gran éxito, se tradujo a varios idiomas y hace pocos años se llevó a cabo el proyecto de remasterizarlo, incluyendo una megapantalla con animaciones CGI que se acoplaban a la narración según se daban los acontecimientos de la historia. Desafortunadamente Richard Burton ya había fallecido, sin embargo, para conservar su magnífica voz en el musical en vivo, se creó una animación computarizada con el rostro de Burton acoplando las gesticulaciones a la narración.
El resultado, una magnífica puesta en escena que puso de manifiesto la intemporalidad de su obra. Como si fuera poco, en el escenario se contó con una máquina marciana a tamaño natural. Un ente mecánico móvil e iluminado que terminaba por darle la espectacularidad que la obra de Wells ameritaba.
Uno comprueba la maestría en la composición de Jeff Wayne, capaz de simular desgarradores sonidos de destrucción a manos de un siniestro ataque de "cilindros", como de describir musical y evocadoramente un paisaje extraterrestre en nuestro mismo planeta causado por la vegetación rojiza que los "marcianos" dejan a su paso.
Para afianzar la composición de Jeff, la partitura contó con las magistrales interpretaciones de David Essex y Phil Lynott, cantante y bajista de los Thin Lizzy, y Justin Hayward, cantante y excepcional guitarrista de los "The Moody Blues", que aquí tiene momentos realmente magistrales.
La partitura en su tiempo fue un verdadero récord de ventas, llegando a vender más de 12 millones de ejemplares en todo el mundo, con el tema principal de los "marcianos" quedando en nuestra mitología musical moderna, un tema inolvidable, que más de uno tarareaba sin saber nada de su procedencia.
Ni que decir tiene que esta nueva edición es totalmente obligada, un disfrute que traspasa al mundo del cine, y que rescata esta historia directamente desde su fuente, la literaria. Sin duda, una obra maestra de la Música.
El 30 de Octubre de 2008, en claro homenaje a la adaptación radiofónica del Mercury Theatre, La Academia Española De La Radio inició un proyecto en el que convergieron las cadenas más importantes del País. La misión era realizar una readaptación de "La Guerra de los Mundos" pero tal y como Orson Welles la transmitiera en 1938.
En tal empresa se involucraron grandes voces. Locutores y grandes leyendas de la locución como Primitivo Rojas se dieron cita en el Teatro MIRA de Pozuelo de Alarcón
Gracias a la cortesía de "La Agrupación Independiente De Radifusión Entreculturas", Evidencia X, conducido por el Productor César Buenrostro y un servidor, pudimos llevar a la Radio Por Internet en México esta histórica Emisión para celebrar el 72 aniversario de la Emisión de Orson Wells, El día de Brujas y, haciendo eco a la propuesta de La Academia Española de la Radio, secundar la instauración del Día 30 de Octubre como el Día Internacional de la Radio.
Grandes Errores Nigel Blundell Edivisión Compañía Editorial S. A. Séptima Impresión . Febrero de 1991. (Pags. 43-49) Título Original: The World's Greatest Mistakes Traducción: Mario Esposito Morales
Leopoldo Zambrano Enríquez Informe U. F. O. Monterrey, Nuevo León. México.
Una captura de video en la que aparece el supuesto unicornio.
El lunes pasado, 18 de Octubre, empezó a circular la siguiente nota por los distintos medios informativos, cuyo texto se fue divulgando por blogs y portales, haciéndose eco de tan sorprendente noticia:
Portada Noticia 18 de octubre de 2010 20:55
En Canadá dicen que vieron un unicornio mundo
Un intrépido grupo de cazadores de mitos dijo haber visto a la bestia mágica y científicos avalaron las imágenes que trajeron en un video. Más tarde las pusieron en duda. Miralo y sacá tus propias conclusiones.
En un comunicado oficial, el Centro de Ciencias de Ontario, Toronto, afirmó que había recibido un video que atestiguaba el avistaje de un unicornio. Pero más tarde admitió que el material había sido cuestionado por varias personas. También aclaró que "el Centro de Ciencias está revisando el material cuadro por cuadro para determinar si el reclamo es legítimo. (…) Con un examen más detallado esperamos establecer si el avistamiento del unicornio se ha producido o no.”
Mientras tanto, el Centro de Ciencias está pidiendo al público en general que tenga cuidado si llega a ver a un unicornio. Aconseja no hacer ningún movimiento brusco ni intento alguno de sacar fotografías con flash.
El mismo comunicado aclara: "A los científicos les preocupa que se les pueda hacer daño, sobre todo en una carretera o autopista."
El Centro fue tan lejos como para establecer una línea directa de emergencia en caso de avistaje de unicornios, para que el público pudiese obtener más información sobre ellos o para informar de cualquier avistamiento.
La portavoz Christine Crosbie dijo: "Hemos recibido llamadas de todo tipo de personas, principalmente de mujeres y de algunos reporteros de noticias, en respuesta al video(…) Las reacciones han sido increíbles… a las mujeres les gustaría que fuese verdad.”
Sin embargo algunos espectadores de mirada avezada han asegurado que el video era falso por la forma en que se mueve la cola del unicornio y por el hecho de que no es de un blanco puro, publicó el diario The Sun.
De todas formas la figura del unicornio está aún viva en nuestra cultura a pesar de no existir ninguna prueba científica que la confirme.
El video enviado al Centro de Ciencias por los cazadores de mitos.
Fuente: Día Uno.
Lamentablemente para los amantes de esta mítica criatura, tanto el relato como el propio video y las capturas emanadas de él, son parte de una estrategia publicitaria ideada por el propio Centro de Ciencias de Ontario con la finalidad de promocionar su exposición sobre Criaturas Míticas.
Aquí podemos ver la portada web del Centro de Ciencias de Ontario, donde se promociona esta curiosa exposición:
El jueves 30 de octubre de 2008, se celebró en diferentes países una convocatoria muy especial con el objetivo de implantar el Día Internacional de la Radio, con la realización de La Guerra de los Mundos.
La realización radiofónica de la novela de H. G. Wells en la que se narraba la llegada de los extraterrestres, y en la que gente se volvió loca porque pensaban que era cierto, quedó marcada para siempre en la historia de las ondas.
La Academia Española de la Radio piensa que es el día clave para proclamarlo Día Internacional de la Radio.
La interpretación fue fascinante, a la altura de las voces que se reunieron sobre ese escenario: Luis del Olmo, Primitivo Rojas, Juan Ramón Lucas, Ángeles Afuera, José Manuel Alfageme, Charo Soria, Rafael Revert, Juan Manuel Gozalo, Mamen Asencio, Juanma Ortega... aire estuvo en el teatro Mira de Pozuelo de Alarcón en Madrid, España.
Emisión Radiofónica simultánea desde México y Monterrey por Evidencia X
LA GUERRA DE LOS MUNDOS PRESENTADORA DEL EVENTO: Pilar Socorro INTRODUCCIÓN A LA OBRA: Mª Carmen Vazquez
FICHA ARTÍSTICAREALIZADOR RADIOFÓNICO: Gregorio Parra (RNE) DIRECTOR ESCÉNICO: Raúl Lozanes (Radio Intereconomía)
RepartoPRESENTADOR DE LA EMISIÓN: Luis del Olmo (Academia de la Radio) ORSON Y PROFESOR PIERSON: Primitivo Rojas (ser) LOCUTOR 1: Ángeles Afuera (ser) LOCUTOR 2: Mamen Asencio (rne) LOCUTOR 3: Charo Soria (Radio Intereconomía) PHILIPS: Marta Echevarría(rne) POLICÏA: Manolo González (Academia de la Radio) WILMUTH: Jose María Alfageme VOZ 1: Rafael Manso (Academia de la Radio) VOZ 2: Rafael Revert (Academia de la Radio) VOZ 3: Gonzalo Estefanía (punto Radio) SMITH: Paco Medina (rne) CAPITÁN: Juan Diego Guerrero (Onda Cero) SECRETARIO DEL INTERIOR: Roberto Pablo Varas (COPE) OFICIAL: Paco de León (Onda Cero) ARTILLERO: Gorka Zumeta (ser) OBSERVADOR: José Luis Arriaza (ser) PILOTO: Alberto Pérez (Academia de la Radio) OP RADIO 1: Juanma Ortega (ser) OP RADIO 2: Juan Ramón Lucas (rne) OP RADIO 3: Federico Volpini (rne) OP RADIO 4: Juan Manuel Gozalo (Academia de la radio) OP RADIO 5: Carlos J.Alonso (COPE) DESCONOCIDO: José Ángel Fuentes (Radio Intereconomia)
Músicos GUITARRA: Julio Cineros PIANO: Sergio González Carducci PERCUSIÓN: Ramsés Villabona BAJO: Alberto Rubén BATERÍA: Carlos Franco TROMPETA: Manuel Blanco TROMBÓN: Edmundo Vidal
Comisión organizadoraACADEMIA DE LA RADIO: Jorge Álvarez, Myriam Álvarez y Maria Victoria Morillo RADIO NACIONAL DE ESPAÑA Beningo Moreno CADENA SER Maria Ángeles Afuera CADENA COPE Alfonso Nasarre ONDA CERO RADIO José María Moix PUNTO RADIO Paco Gandoy RADIO INTERECONOMíA Julen Ugalde y Raúl Losanz ONDA MADRID Miguel Pérez-Pla
Equipo de producción
PRODUCCIÓN EJECUTIVA: Jorge Álvarez ADJUNTO A PRODUCCIÓN: Mº Victoria Murillo, Myriam Álvarez y Avelino Escamilla. PRENSA Y COMUNICACIÓN Mayte Ferrer DISEÑO GRÄFICO Arteaga y San José Comunicación TÉCNICOS CONTROL DE SONIDO DE RADIO NACIONAL DE ESPAÑAFernando Llorente, Óscar González, Luis Pendón, José Francisco Hernandez, Jaime Sanz y Juan Luis Martínez EQUIPO TÉCNICO DEL TEATRO Teatro Mira PROYECCIONES: Arsenio Mayo
(Esto no es una pipa) René Magritte 1928-1929 Los Ángeles Country Museum of Art, Los Ángeles, California.
Hace unos días empezó a circular de nuevo un video que ha logrado causar divisiones entre los entusiastas del fenómeno OVNI y quienes nos dedicamos a verificar que estas historias sean lo que aseguran ser.
El video me llamó mucho la atención debido a la simpleza con la que está realizado a pesar de que se notaba cierto trabajo digital en él.
Sin embargo lo que para mi puede ser obvio en el trucaje digital de un video OVNI, para un entusiasta es una opinión prejuiciosa pues en su mundo todo es posible, y más en un tema en el que nada queda sentado en esta época donde todo mundo tiene una idea propia del asunto, a menos que se busquen datos de confirmación, investigados o no.
Y esa es la base del arte: “El significado de una obra está en el ojo de quien la mira”.
El caso que nos ocupa ahora es un curioso video relacionado con el arte cuyo puente de enlace es la obra de René Magritte. En él se puede ver, por cerca de un minuto en su versión original, un platillo volador de apariencia metálica sobre el mar que, a pesar de permanecer casi estático en el centro de la escena, muestra cierto movimiento en la parte inferior, mientras en la cúpula se hacen presentes cambios de color producidos por el brillo del Sol sobre su casco.
Cape of Good Hope, South Africa, 19 th September 2003
(Ceci n'est pas une Soucoupe en Vol )
No está de más decir que la curiosidad me embargo haciéndome realizar una cacería en la red para localizar el origen de tan clara grabación.
A continuación explicaré qué fue lo que hice para llegar a la verdad del asunto.
Cabe destacar que el autor del video utilizó una filosofía que no creo que se comprenda por completo en el sector entusiasta, pues se basa en una serie de pinturas bajo la premisa de que una imagen no es el objeto, sino una representación del objeto, que es una cosa muy distinta; y con lo que se pone en marcha un delicioso juego de palabras visual que sólo se puede comprender cuando se conoce la obra de René Magritte, a quien el creador del video hace referencia, y además con la obligatoriedad de despojarse de toda idea preconcebida sobre el objeto plasmado en la obra.
Los puntos que motivaron mi curiosidad fueron:
1.- El modelo del aparato es igual a uno de los modelos BEAMSHIPS de Billy Meier, el cual podemos identificar, según la carta realizada por Wendelle Stevens, como la nave de 20 metros de diámetro.
2.- El brillo en su casco se mueve, cuando en apariencia esa zona parece estar fija. De esto nos damos cuenta por los detalles que sobresalen de la cúpula y el borde del plato.
3.- El movimiento inferior del artefacto, cosa que no sucede en las filmaciones de Meier, me recordó sospechosamente a un video por el cual la comunidad ufológica se dividió hace 3 años, supuestamente grabado en el lecho de un río en Italia, y que resulto ser una creación digital.
U.F.O. Over a river in Italy (2007)
River Ponte di Giulio. (Vajont-Pordenone)
Esto me da la razón de que hoy, los entusiastas del tema, caen en uno de los más grandes errores de la ufología actual: “No se respetan los cánones de la propia ufología”. Van introduciendo cambios en cosas que ya se tenían establecidas y las aceptan sin chistar, sin cuestionar, simplemente están plasmadas en una foto o un video y ya con eso es real o le dan diversos porcentajes de veracidad, como si la verdad estuviera graduada. Tal vez el término que no encuentran sea el de credibilidad, porque verdad la hay o no, simple. En este caso ese agregado es el movimiento inferior en el plato del video, cosa que nunca se vio en uno sólo de los videos de Meier. Claro que para un entusiasta cabe la posibilidad de que se haya mejorado el modelo.
Enseguida, el ovni italiano al estilo mexicano.
Representación visual de ovnis.
CG by Arq. Josué H. C.
Animación por computadora: 3d Max, Photo paint, After effects, Zbrush.
4.- La desaparición del objeto, que en realidad no es tal, es un movimiento rápido hacia la derecha, que por experiencia con sistemas digitales puedo decir que es la mejor manera de simular una desaparición del modelo 3D en un entorno digital; porque si se desaparece el modelo, borrándolo de la escena, junto con él se desaparecerá todo el movimiento previo que ya se había programado en el entorno digital. Así que para no perder el movimiento previo, y lograr una aparente desaparición, debe hacerse que el objeto recorra una gran distancia en un tiempo mínimo para dar la impresión de que se ha esfumado; pero el autor no lo hizo del todo bien y se nota el barrido, cosa que es un agregado posterior y no parte del movimiento. Aquí quiso hacer la desaparición tan famosa de uno de los platos que Meier grabó, y que cualquier ufólogo que en verdad estudia la historia OVNI debería conocer.
Naves de Billy Meier. (1976)
Lo anterior fue lo que me motivó a buscar al autor, porque todo esto me decía que el video era un montaje digital, y lo encontré. El artista se llama Chris Oakley, inglés, y en cuya página principal podemos leer lo siguente:
Artista del Reino Unido que trabajan con vídeo e imagen digital. El trabajo de Chris Oakley tiene que ver con cómo los medios y la tecnología dan forma a nuestras experiencias del mundo. Desde la intervención de la cámara de vídeo en la experiencia de primera mano de un turista a la técnia narrativa de un reality show, explora los procesos de ficcionalizar material capturado de la vida en una analogía con el tratamieto que los medios de comunicación, cada vez más uniforme, hacen de la ficción y los hechos reales. También está interesado en las ideas de la memoria colectiva y la experiencia compartida, ya que ha sido moldeada por los medios masivos de comunicación, en nuestro sentido de la experiencia compartida se contradice con nuestra experiencia aislada de consumo.
Pasando al apartado de VIDEOS podemos ver, entre otras cosas, la obra llamada “Cape of Good Hope, South Africa, 19 th September 2003” y cuyo subtítulo reza “Ceci n'est pas une Soucoupe en Vol” (Esto no es un platillo volador), hace alusión a la obra de René Magritte, llamada “La Traición de las Imágenes” compuesta por una serie de obras pictóricas en las que se pueden ver objetos, como por ejemplo, una pipa. Bajo la pipa se puede leer, “Ceci n'est pas une pipe” (Esto no es una pipa).
Es aquí donde empieza ese juego de palabras visual que hace luchar al espectador para comprender lo que el autor plasmó en su obra. Y eso no es más que una gran verdad; la pipa en el cuadro no es una pipa, sino la imagen de una pipa. La pipa no está en el cuadro ni se puede rellenar, es sólo su imagen. Y eso es lo que Chris plasma en este video de un platillo volador que no es un platillo volador… razón de subtitularlo “Ceci n'est pas une Soucoupe en Vol” (Esto no es un platillo volador), en clara alusión a la obra de Magritte. El platillo volador no es un platillo volador, es la imagen de un platillo volador.
De la misma forma que Magritte sitúa a la imagen de la pipa en el centro del cuadro como el motivo principal de su obra, Chris Oakley sitúa en todo momento al platillo volador en el centro de la escena, convirtiéndolo en su moderna pipa como modelo central de la controversia filosófica que los espectadores inician al admirar su trabajo.
Tomar como verdadero el objeto que aparece en la pintura, confirmará que no importa el fondo de las cosas, sólo su forma, o lo que es lo mismo, sólo la imagen, y por ende, será un pensamiento superficial que sólo se guía por las formas y no por el fondo de las cosas.
En otras palabras, el objetivo es analizar la obra y entender su profundo significado. No por nada los tabajos de Magritte son considerados una de las más grandes obras maestras de la pintura surrealista.
Magritte, conocido por sus ingeniosas y provocativas imágenes, pretendía con su trabajo cambiar la percepción precondicionada de la realidad forzando al observador a hacerse hipersensitivo a su entorno. Dotó al surrealismo de una carga conceptual basada en el juego de imágenes ambiguas y su significado denotado a través de palabras cuestionando la relación entre un objeto pintado y el real.
Chris Oakley, emulando a Magritte, intenta lo mismo con el símbolo más representativo del pensamiento mágico actual, un platillo volador. El objeto más estereotipado de los últimos tiempos y con el cual se nos ha condicionado a creer por fe en muchos de sus atributos, como por ejemplo el propio concepto de “PLATILLO VOLADOR”.
Vista de la Pagina del sitio del Artista
Para un artista tal vez no tenga mucho significado, salvo una clara emulación del trabajo de Magritte a modo de homenaje, pero para un estudioso de la ufología, en este caso en particular, guarda un gran significado si se conocen los orígenes del fenómeno allá por 1947. No necesito decir a qué caso parece referirse, pero para quienes desconozcan la historia, es una obvia referencia al caso Kenneth Arnold, cuyo platillo volador no era un platillo volador.
Hoy, tampoco los ovnis son platillos voladores, tan sólo son un reflejo de lo que nosotros queremos que sean en un entorno que no termina por comprenderse debido a que nos centramos en las formas y no en el fondo; estudiando efectos y no las causas que los originan.
Y aquí es cuando menciono una frase que me gusta mucho porque me era lanzada con bastante frecuencia por entusiastas del fenómeno OVNI, pero que se aplica mucho mejor a ellos: “EL ÁRBOL NO DEJA VER EL BOSQUE”. Se centran tanto en el plato, que no ven el entorno o no lo quieren ver, vaya usted a saber.
Pero en este caso en particular, centrarse en el "PlatilloVolador", que no es un platillo volador, los hace perderse del gran significado que esconde esta moderna emulación del trabajo de René Magritte.
Con este video sucedió lo mismo que con "Los Ovnis de Haití" de David Nicholas; se sacó del portafolio del autor y se lanzó a la red para crear revuelo. Lo mismo para John Merrill y su “Chupacabras saltarín”, o para PixelKing y su video de las esferas en la planta nuclear, o la nueva creación de Nicholas del supuesto ovni sobre Bélgica en 1954...
Aquí la reflexión sería ¿Hay objetividad en la investigación OVNI? ¿Cuántas cosas hemos creído en el pasado que ahora cimentan nuestros dogmas y paradigmas?
Desde este punto de vista, el caso puede tomarse como un magnífico estudio social del cual se derivará la inevitable conclusión de que la imagen importa más que el fondo, como parece corroborarse por las infladas casuísticas sin una investigación a profundidad; o la gran cantidad de sitios que estudian efectos de luz y no las causas que originan esos destellos, creando conceptos nuevos como "Ovni de Geometría Variable".
Esto me recordó otro experimento realizado por el fotógrafo Seb Janiak, titulado "La Conspiración de Orión". En ese no existe una filosofía tan profunda como en el de Oakley, sin embargo explota la debilidad del campo OVNI y conspiracionista por aceptar lo que sea por el sólo hecho de que muestra lo que se repite hasta el cansancio en todos los rincones donde se toca el tema, y que nos invita a reflexionar sobre si las investigaciones son tales, o sólo repetimos datos por contagio, como dando a entender que si una mayoría lo dice, entonces es verdad.
Lo que si dejan claro ambos trabajos, es que somos muy susceptibles a imágenes de impacto, entre más impactantes y bizzarras, más pediremos y más se nos dará, razón por la cual el tema sigue vigente en radio, prensa, televisión, literatura y, en gran medida, en el cine.
Aún hay mucho por conocer en este campo, pero se relaciona más con el comportamiento humano y de cómo reaccionamos ante lo fantástico o lo que para nosotros es real por el sólo de hecho de verlo plasmado en fotos o videos, o porque algún líder de opinión lo dice.
El día que nos acostumbremos a cuestionar en lugar de aceptar tácitamente, tal vez este campo se profesionalice. Mientras, seguiremos recitando ¿Será?, ¿O no será?, he ahí la cuestión.
Leopoldo Zambrano Enríquez
INFORME U. F. O.
Monterrey, Nuevo León.