lunes, 11 de julio de 2016

Toma el llavero abuelita

La Gran Oleada - J. J. Benítez
Planeta 1982
En las últimas semanas el mundo de la ufología de escaparate ha tenido un gran movimiento a partir de la supuesta filtración de un video comprometedor que, más que una denuncia sobre cómo se mueven los hilos tras bambalinas en el mundo de la ufología televisiva, parecía el preludio de una campaña mediática para revivir viejos fraudes que fueron muy populares en la década de los 90. Más adelante parecería confirmarse con la celebración de lo que se ha dado en llamar “El 25 Aniversario de La gran Oleada”, título nada original sacado de alguno de los libros del escritor navarro Juan José Benítez, y que en el caso mexicano describe la efervescencia por mirar al cielo y captar “cosas raras” en video o fotografía sin importar qué fue lo que se captó. Lo grabaste y no sabes qué es, ¡ES UN OVNI!, punto.

La década de los 90 marcó el florecimiento de la ufología mediática, a la que llamo ufología de escaparate o de feria, que llegó a un nivel insospechado gracias al interés no previsto que creó entre el público ver “evidencias” de primera mano obtenidas por gente común y corriente, como ellos, obtenidas en video; dejando de manifiesto entre quienes asistieron a aquellos programas maratónicos de “¿Y usted… qué opina? del periodista Nino Canún, que lo que importaba era ver OVNIs, no así saber que eran en realidad, ya lo sabían, ¡naves de otro mundo! nada más. Gracias a eso, el director de Tercer Milenio, el hoy Doctor Honoris Causa Jaime Maussan, brillaba como la estrella principal, pues gracias a sus programas de televisión se contaba con una gran cantidad de material que la audiencia le enviaba.

Imagen Cortesía del INAOE
¿Qué fue lo que creó ese gran parteaguas en la ufología mexicana que nos aficionó tanto a los videos? Por supuesto, el OVNI captado durante el gran eclipse total de Sol del 11 de Julio de 1991. Ese jueves mucha gente salió a las calles a admirar el espectacular fenómeno celeste, se estima que fue visto por 50 millones de personas tan sólo en la República Mexicana. La gran mayoría estaba provista de cámaras, telescopios o equipos portátiles de radio y televisión. México tuvo la visita de una gran multitud de turistas, entre curiosos y estudiosos, siendo el centro de atención por un día en los medios internacionales.

Eclipse Total de Sol en México, 1991
Fierro - Galindo - Flores
Editorial UNAM - 1991.
Hoy, hace 25 años ya, México estaba de fiesta por el magno evento, no se hablaba de otra cosa en ese entones, incluso nuestro orgullo nacional, el astronauta Dr. RodolfoNeri Vela, tripulante invitado en la misión STS-61-B del transbordador espacial Atlantis, escribió un pequeño libro sobre el tema que se vendía como pan caliente por partida doble; Julieta Fierro, nuestra astrónoma más conocida, hizo lo propio con una obra similar, aunque de mayor calidad, con más información y profusamente ilustrada. A la par que se presentaban programas especiales en televisión y alguna que otra publicación de Jaime Maussan a la que se sumó un documental de 25 minutos titulado “El Sexto Sol”, realizado por su equipo.

Recorrido de las sombra de la
Luna durante el eclipse de Sol
del 11 de Julio de 1991.
(Cortesía NASA)
El eclipse de 1991 revestía gran importancia por 2 causas en particular, fue el eclipse de mayor duración hasta entonces, casi 7 minutos, y también sería el último eclipse total del siglo XX en verse en el territorio nacional. El siguiente eclipse total de Sol será visible de manera similar hasta el 8 de abril del año 2024, pero no con la misma grandiosidad, pues cruzará el país de forma perpendicular a cómo lo hizo en 1991. En aquél entonces fue visible en Baja California Sur, Sinaloa, todos los Estados del centro del país para finalmente salir por Chiapas; el del 2024 será visto sólo por algunos estados del centro de la República.


Previsión del siguiente eclipse
total de Sol visible en México
para el 8 de abril de 2024.
Este evento astronómico también sirvió para reavivar el interés en los ovnis, pues como todo mundo observaba el suceso, muchas cámaras grabaron lo que la mayoría describió como un OVNI. Sin embrago la celebración por tal suceso no tardó en causar polémica cuando la comunidad científica y algunos analistas hablaron de una confusión con el planeta Venus que, gracias a que el brillo del Sol había sido opacado por el cuerpo de la Luna, parecía ser en la penumbra un brillante objeto volador no identificado, que gracias a la calidad de los equipos de grabación de entonces y al movimiento de los camarógrafos, parecía danzar. Varias carreras ufológicas florecieron con la confusión. La gente envió sus videos al ahora Dr. Maussan, avivando el interés que desde hacía varios años venía en picada. Se aconsejaba a la gente mirar al cielo, lo que conllevó a recibir más videos de cosas “extrañas”. Desde entonces, ya nada fue igual, y lo demás es historia.

Hace unos días, Martín Fragoso publicó una nota sobre el inicio de la videoufología, y mostraba un video en el que se hablaba del 25 aniversario de lo que la ufología de feria llama “La gran oleada”. El caso al que se refieren fue uno en que un grupo de policías había fotografiado un OVNI, que más tarde mostró Maussan en los programas de Nino Canún. Luis Ruiz Noguez daba buena cuanta de tal caso aquí.

Eso me hizo recordar otro caso de la misma época que llegó a las primeras planas de la prensa, incluso fue portada del libro de José Luis Martínez Jimenez “El Maravilloso Mundo De Los OVNIS”, a quien se considera uno de los principales divulgadores de los OVNIs de Atlixco.

La foto en cuestión fue tomada por Federico García Nuñez, que además de ser profesor de la Universidad Iberoamericana, también era fotógrafo profesional. Según se dijo entonces y como también lo narra Ruiz Noguez aquí, había tomado un total de 14 fotografías, de las cuales Luis Martínez da cuenta de sólo 3, entre las cuales está la que se hizo famosa.
Fotografía tomada por Federico García Núñez el 31 de julio de 1991.
Según datos proporcionados por José Luis Martínez Jiménez a los periódicos.
Mas tarde, en su libro, rectificó a mayo de 1991, sin precisar el día.
Me he topado con esa fotografía varias veces, nunca con la original, siempre una de tercera mano, sacadas de la portada del mismo libro de Martínez Jimenez, pero siempre me dio curiosidad de cómo había sido tomada.

Los estudiosos del caso la atribuyeron a que García Núñez utilizó una larga exposición, un minuto, y la figura que aparece se trata del trazo dejado por el paso de un avión. Sin embargo, basado en mis resultados con fotografía de aviones en tomas nocturna de larga exposición, eso no era lo que cabría esperar del trazo que dejaría, pues como se sabe, los aviones llevan, además de los faros, varios tipos de luces de navegación que no aparecen en la imagen. Esto es, en la siguiente imagen, lo que se esperaría ver de una toma de larga exposición en la que apareciera un avión:

Fotografía tomada por el autor el 22 de febrero del 2008 a las 21:40 hrs
Cámara SONY Modelo DSC-W5 - No flash, - T. Exposición 2.5 seg. - Apertura f5.6 - Manual
Avión al pasar - Sin trípode - Ciénega de Flores, Nuevo León. México.
Hace 8 años, cuando me volví a topar con esta imagen, hice varios experimentos para comprobar mi teoría, pues intuía lo que puedo haber utilizado García Núñez para rayar la imagen, pero no estaba seguro. Obtuve algo muy parecido, pero el entorno también sufría barrido, como se ve en la foto anterior, cosa que no aparece en el contorno de lo que parece ser una línea de montañas en la foto de García. Lo que me dio por fin el indicio de qué usó el fotógrafo para "rayar" el negativo vino de la mano del eclipse de Luna del 20 de febrero del 2008. Como olvidé el trípode, perdí la esperanza de sacar una buena fotografía, así que me puse a jugar con la cámara y obtuve muchas fotos movidas. Viendo lo que había salido me vino la gran idea y empecé a probarla, obteniendo muchas fotos interesantes, esta es sólo una de ellas:


Fotografía tomada por el autor el 20 de febrero del 2008 a las 20:31 hrs
Cámara SONY Modelo DSC-W5 - No flash, - T. Exposición 1 seg. - Apertura f10 - Manual
Luna eclipsada en movimiento - Sin trípode - Centro de Monterrey, Nuevo León. México.
Ahora sólo faltaba saber cómo tomar una foto que uniera esto con un entorno fijo... de nuevo otra serie de experimentos hasta que di con la solución, obteniendo esto, ya tenía la explicación:

Fotografía tomada por el autor el 23 de febrero del 2008 a las 23:14 hrs
Cámara SONY Modelo DSC-W5 - No flash, - T. Exposición 20 seg. - Apertura f5.6 - Manual
Composición en larga exposición - Con y Sin trípode - Ciénaga de Flores, Nuevo León. México.
Tan simple como programar la exposición, 20 segundo, enfocar, tomar la fotografía, ahora usando trípode. Pensé usar flash, pero la iluminación era bastantes buena para el tiempo de exposición. Dejé el diafragma abierto por unos 5 segundos, luego cubrí el objetivo con la mano. Apunté la cámara hacia a la Luna, destapé el objetivo y la moví sin el trípode, rayando el sensor donde ya había tomado la foto y calculando rayar donde estuviera el cielo. Volví a tapar el objetivo y esperé a que el diafragma se cerrara. ¡¡Voila!!... Un truco muy sencillo que se puede hacer hasta con las analógicas; de hecho, con las analógicas era mucho más sencillo porque algunas tenían la función de no avanzar el rollo para tomar una doble exposición.

Es bastante obvio que a Federico García Núñez, siendo fotógrafo profesional, debió haber tenido alguna técnica más depurada, aunque el detalle de haber tomado 14 fotografías y que de ellas sólo 3 vieran la luz, habla de que tal vez los otros experimentos no salieron tan bien como la que se hizo famosa. Yo también me quedé con un buen número de intentos fallidos, muchos más que las 14 de García.


El campo ufológico se ha convertido en un campo de batalla en el que la pugna está entre los denominado creyentes contra los malvados escépticos, polarización que se acentuó también durante el nacimiento de la ufología de feria, en aquellos maratónicos programas de ¿debate? de Televisa.


Este artículo de cierta forma resulta ser algo como cerrar un ciclo para mí, pues la nueva era de la ufología de escaparate inició con un eclipse de Sol, el caso de la foto de García terminé cerrándolo con un eclipse de Luna, de cierta manera resulta algo poético. Pero aún tengo ciertas dudas.