sábado, 28 de junio de 2014

El OVNI de Puebla

El caso Puebla
por Hector Chavarría

(El siguiente documento se tomo de la revista Tercer Milenio la Ultima Frontera y fue publicado en 1992. Se reproduce con la autorización del autor).

Este caso fue un escándalo... 


Después de eso, un reto, un caso perfecto y finalmente un triunfo. Pero, comencemos como debe de ser, por el principio, o casi... El 7 de junio de 1991, casi en su catorce aniversario, el Caso Puebla era recordado por quien esto escribe, ante las cámaras del canal 9 de televisión en la ciudad de México.

Entonces sosteníamos en una mano un fragmento de metal chamuscado y tratábamos de hacernos oír sobre los gritos de los creyentes en el fenómeno ovni -entiéndase, creyentes en el sentido religioso- encabezados por el nuevo "profeta" Jaime Mausan, quien parece desear para sí el sitio que alguna vez ocupó Pedro Ferriz -saludos Pedro--, sin la ecuanimidad de éste y por supuesto, sin sus conocimientos.

El nuevo profeta, argumentó -confesó-- acerca del Caso Puebla. "que lo desconocía, como si con eso pudiera desvirtuarlo y de paso dar por hecho que lo que él no conoce es falso."

La verdad es que el Caso Puebla ha sido el más importante de los ocurridos en México y en el mundo por varia razones: que fue visto por miles de testigos, filmado en películas profesional de 35 mm por camarógrafos profesionales, seguido por los medios de difusión a lo largo de su primera etapa, 'corregido' y aumentado por tales medios, analizados por los ufólogos mexicanos, seguido por algunos de ellos hasta su culminación incluyendo el análisis de la muestra metálica hallada en la sierra poblana y finalmente aclarado trece años después de haberse iniciado la investigación.

Amén de lo que opinen los "profetas" no enterados, esta es la historia:

UNA FECHA PARA RECORDAR

El 29 de julio de 1977 se inició como un día normal de verano, no hubo alteraciones de clase alguna en la órbita de la Tierra alrededor del Sol, el horóscopo no lo marcó como un día fuera de lo común, de hecho era para el zodiaco -específicamente en México- totalmente normal.

Pero no lo fue. Ese día a las 06:00 horas, un visitante cósmico pasó por nuestros cielos. Venía del espacio exterior, envuelto en llamas como un buen heraldo del espacio y después de ser detectado por el radar de Zihuatanejo, pasó sobre la ciudad de México en dirección al estado de Puebla, ante la mirada sorprendida de miles de testigos.

Se trataba de un hecho real -los fenómenos carentes de esta cualidad rara vez son vistos por más de una persona-, que fue filmado en película de 35 mm por una de las cámaras apostadas en locación para filmar aquel amanecer, como parte de la película Picardía Mexicana dirigida por el señor Abel Salazar, mismo que dio la orden de filmar "aquello que apareció en el cielo". La película muestra un largo trazo ígneo en las alturas dejado por dos objetos voladores no identificados.

La noticia fue dada a conocer aquella misma mañana en el noticiero "Hoy mismo" de Guillermo Ochoa en el cual, según los reportes recibidos, habían sido vistos por lo menos tres objetos no identificados sobre la capital de México.

Sobre aquellos objetos, el cine realizador Salazar ordenó enfocar la máquina de cine al camarógrafo Javier Cruz. Junto con el realizador se encontraba el productor de la película Alfredo Ripstein, Jacqueline Andere, Vicente Fernández, y el escritor Armando Jiménez... un total de 14 personas. El resultado de la toma fueron casi 20 segundos- de nítidas imágenes. Un caso único hasta la fecha.

Un cálculo muy conservador -de acuerdo únicamente a reportes telefónicos- establecía más de 500 testigos presenciales. Un número que posiblemente habría que multiplicar por 100 o más...

Como la cola de un cometa, surgieron otros reportes de objetos avistados en distintas partes de país, de comunicaciones de pilotos con "extraterrestres" y todo el "ruido de fondo" que suele acompañar a estos casos. Pero faltaba la parte más sensacional de todo el asunto, El ovni no sólo habla sobrevolado la ciudad, sino que ¡había caído en un sitio cercano a la capital!

Y, ¿Donde estaba el OVNI?

Empezó como un simple rumor en la sierra norte de Puebla, un rumor que confirmaba el avistamiento en la capital y que agregaba la versión de la caída de "algo" en la sierra. Igualmente se hablaba de la presencia de elementos del Ejército Mexicano, vuelo de helicópteros sobre el lugar. Hasta ahí, al principio...

Luego, los medios masivos se hicieron cargo y agregaron lo que les vino en gana, en ocasiones lo más descabellado.

Aquí fue donde se inició la investigación de campo por parte de los reporteros y ufólogos de la ya desaparecida revista Contactos extraterrestres: Fernando J. Téllez, Fausto Rosales, Pablo Latapí Ortega y un servidor. Desde el principio se viajó a la sierra, primero hasta donde era posible llegar en automóvil y luego a pie -gracias a la experiencia previa en montañismo- sólo Pablo Latapí O. y quien esto escribe.

La aventura se inició en el mes de agosto de 1977.

De ella básicamente recordamos los incidentes chuscos y a veces peligrosos, de las etapas "profundas" esto es, de las expediciones de Pablo y mías a las regiones casi inaccesibles de la sierra de Puebla en las cuales se examinaron a lo largo de seis meses y 13 expediciones lugares de dos zonas que llamamos A y B así como varios sitios alternos a los cuales nos condujeron los rumores.

La zona A comprendía sitios visitados originalmente por curiosos, reporteros y buscadores de ovnis como Tateno, Libres, Texocuizpan, La Caldera, San Andrés Tepexoxuca, Huixcolotla, Xonacatlán y Zaragoza. La zona B comprendía sólo dos lugares: Filomeno Mata, Veracruz y Jopala, Puebla, el sitio donde se halló la evidencia física del ovni. Las zonas alternas abarcaron sitios de la sierra como Ahuacatlán, Camotepec, Zacatlán, Chignahuapan así como diversos lugares en el estado de Tlaxcala, incluyendo la montaña Matiacueye (Malinche) y varios puntos intermedios. La zona A era la que en principio parecía más prometedora, la B fue la que finalmente aportó resultados y la que no había sido visitada por aquellos que obviamente investigaron al inicio de todo y que dio origen a los rumores más descabellados. Las zonas alternas fueron cubiertas únicamente por "no dejar algo sin ver" y abarcaron la parte intermedia de la investigación, a la vez que se juntaban todos los retazos de información en la ciudad de México.

De todas las expediciones a la zona A, la primera "de fondo" fue la más rica en información (falsa) y en emociones... también fue de las más largas pues duró una semana, previa a ella se habían llevado a cabo dos salidas de "tanteo" en automóvil.

Latapí y yo penetramos a la sierra por Tateno y no salimos de ella hasta una semana después y cada quien solo y por distinto lugar para cubrir más terreno. En el curso de aquella expedición fuimos rodeados por los habitantes de Zaragoza, machete en mano, quienes deseaban saber -exigían sería más correcto- quiénes éramos, qué queríamos y si éramos católicos, la última interrogante fue la primera pregunta hecha con acento y mirada de habitantes de Canoa. Hasta la fecha creo que nos salvó el hecho de haber preguntado antes el nombre del cura de la aldea más próxima, haber oído ostensiblemente la misa dominical y el traer lo bastante visibles sendos escapularios guadalupanos como escudo contra el conocido fanatismo serrano. De cualquier manera tuvimos que soportar los altavoces del pueblo que advertían de nuestra llegada -como si no lo supieran- a los habitantes y, los cuales, sólo pudimos acallar después de ir a la cantina e invitar dos rondas -y aguantar otras más- de Refino, el aguardiente de la sierra que parece ser explosivo plástico líquido y que hace ver extraterrestres a la tercera o cuarta copa: se bebe solo, como si fuera tequila y es el equivalente mexica del fuego liquido griego...

Seguramente un exceso de Refino originó las declaraciones de los serranos respecto a que los extraterrestres (provenientes del ovni caído) habían jugado con ellos un partido de fútbol; que se habían comido a varias vacas y al compadre de alguien; que habían secuestrado a una antropóloga gringa que después no quiso abandonar la "nave" convencida de la ventajas del sexo extraterrestre; que los helicópteros de la Nacional de Aceros, S.A. (NASA) eran vistos todos los días -nosotros no vimos ninguno- y que sus pilotos chinos (sic) eran competentes bebedores de Refino del cual se habían llevado grandes cantidades para vender en Japón (sic) y a los que también les gustaba el fútbol.

Relatos obviamente muy divertidos y también obviamente ficticios aunque el periódico La Prensa diera por buenos algunos de ellos... pero los machetes en Zaragoza nos hicieron recordar que estábamos en la sierra, lejos de cualquier ciudad o autoridad y que, fácilmente podíamos "desaparecer" no precisamente secuestrados por un ovni, Esas cosas ocurren. Remember Canoa...

FAUNA VARIADA

A lo largo de la investigación, además de saturaciones de adrenalina como la de Zaragoza, encontramos a la fauna más variada que uno pueda imaginarse... Ruani un contactado que nos enviaba mensajes a la redacción, diciendo que el ovni de Puebla estaba oculto en el D.F., un tlaxcalteca "piloto" de avioneta y "guía" de montaña, que ignoraba qué era un horizonte artificial, se perdía usando brújula y desconocía lo que era un piolet...

Y, no sólo durante la investigación, sino después de ella, tan reciente como ahora que el ex jesuita Salvador Freixedo afirma haber estado en Puebla "donde fue rechazado por el ejército con lujo de fuerza y haber visto de lejos el ovni" el buen ex clérigo afirmó también que tiene en su poder -aunque no recuerda en dónde-- un fragmento del ovni "básicamente de titanio, que despide unos fulgores azules muy bonitos", hasta donde se sabe, metalurgistas incluidos, el titanio no despide fulgor azul, no despide fulgor alguno y punto. Para rematar, el ex sacerdote tampoco recuerda la fecha del caso Puebla. Pero nosotros sí, y en aquellos días -según escribió él mismo- se encontraba en Caracas dando conferencias. ¿Tendrán los ex jesuitas el don de la bilocación?

Se los dejamos de tarea.

LA EVIDENCIA FISICA

Así las cosas y ya a fines de 1977, la investigación parecía haber llegado a un punto ciego, agotadas todas las posibilidades en la sierra y hartos ya de escuchar sandeces de la fauna extraña atraída por el caso. Una carta habría de cambiar todo.

Llegó del estado de Veracruz, del poblado de Filomeno Mata y estaba firmada por tres personas, los profesores Wenceslao González Castelán, José Cortés Cortés y el señor Mateo Lechuga todos originarios del poblado, el cual también es conocido como Santo Domingo, lo cual dio origen a confusiones con otro de igual nombre y dividió a los expedicionarios: gran cero para mí, Pablo fue quien hizo el primer contacto con la evidencia física.

De cualquier manera fue un triunfo al equipo más terco de investigaciones. La pequeña muestra recogida en el poblado serrano de Jopala fue analizado y los resultados fueron los siguientes:

Elemento
Abrev.
Contenido %
Fierro
Fe
85.08%
Carbono
C
0.28%
Manganeso
Mn
0.84%
Silicio
Si
13.0%
Cromo
Cr
O.77%
Molibdeno
Mo
Menor a 0.01
Cobre
Cu
Menor a 0.01
Niquel
Ni
Menor a 0.01
Azufre
S
traza

el metal era básicamente hierro con leves indicios de molibdeno, cobre y niquel con un bajísimo contenido de azufre. Esto daba por resultado un metal de "alta pureza".

Visto todo lo anterior los metalurgistas -a quienes no se les informó de la procedencia de la muestra- dictaminaron que se trataba de "acero semi-duro". Pero, no coincidía con los aceros conocidos en occidente la aleación más parecida era de origen español y conocida como Acero 401-75 al cromo silicio. Un metal usado para la fabricación de resortes de alta resistencia. Los metalurgistas afirmaron que era la primera vez que veían algo así en forma de lámina. Lo llamaron "una pieza rara, para un uso raro", si hubieran conocido su procedencia sus reacciones seguramente hubieran sido distintas.

EL ACERO QUE LLEGO DEL CIELO

Pero nosotros si sabíamos de donde provenía o por lo menos suponíamos: del espacio, era algo que había llegado "de arriba" Los metalurgistas nos daban datos interesantes para sustentar esta tesis. la pieza había estado sometida a temperaturas de por lo menos mil grados centígrados. También teníamos las declaraciones del testigo, Miguel Cruz, en cuya casa había caído el pedazo de metal, ahí en Jopala.

La mañana del 29 de julio de 1977 Miguel Cruz había escuchado un ruido muy fuerte proveniente del cielo y en el asoleadero de café de su casa, a muy corta distancia de donde él se encontraba, había caído aquel fragmento de metal al rojo vivo. Cuando la pieza estuvo lo bastante fría, Cruz la envolvió en unos sacos y la llevó a la iglesia de Jopala. El sacerdote no quiso guardarla y la entregó a su vez al presidente municipal don Antonio Hernández García, quien la guardó. Ahí permaneció, quietecita y oculta mientras nosotros hacíamos bilis en otras partes de la sierra. Los otros investigadores -hay que aclarar que nosotros fuimos los únicos que entraron realmente a la sierra-, ni siquiera tuvieron noticias de Jopala, hasta que leyeron los reportajes en Contactos Extraterrestres.

La siguiente expedición a Jopala tuvo como fin conseguir un pedazo más grande de la muestra de metal a fin de realizar otros análisis. El asunto tuvo sus peligros, aparte del vuelo riesgoso sobre la sierra.

Los maestros que enviaron la carta, nos ayudaron gentilmente a Pablo y a mí para entrevistar al testigo principal, hablar con el sacerdote de Jopala y en otras cosas. Pero los contactos logrados por Pablo en su primera visita no estaban en el pueblo, y el delicado asunto de obtener la muestra tuvo que ser tratado con desconocidos y con desconfianza mutua. Por principio de cuentas nos encerraron en la presidencia municipal y nos sometieron a un estrecho interrogatorio sobre nuestros propósitos. No tenían machetes pero si escopetas cargadas y la poco tranquilizadora costumbre de acariciar los gatillos mientras hablaban.

Por labia o sinceridad, los convencimos de nuestras intenciones científicas, periodísticas y para nada de depredación y consintieron en darnos una muestra mayor "si podíamos cortarla".

Usamos un cincel y martillo llevados exprofeso sin muchas ceremonias partimos la lámina por la mitad, no se había especificado el tamaño de la muestra, y abandonamos el pueblo a la mayor brevedad.

El resto del metal seguramente sigue en Jopala hasta hoy, abandonado en el fondo de algún arcón, a menos que alguien con iniciativa haya pensado que tenía algún valor más allá de la investigación, y se lo haya llevado.

Pero aquella tarde, a principios de marzo de 1978, Pablo y yo teníamos nuestra muestra, la mitad del acero que cayó del cielo, y sin saberlo aún, estábamos poniendo punto final a la investigación de campo con la treceava expedición, ya no volveríamos a la sierra, por lo menos, no en busca de un ovni.

Teníamos la muestra, conocíamos su composición, sabíamos que posiblemente venia de "arriba", que era un ovni ¿y?

Un ovni no es una "nave extraterrestre", es simplemente un objeto volador no identificado. Algo que hay que identificar u olvidar.

Durante trece años guardé -y todavía guardo- la pieza de Jopala. En todos esos años tuve en mi poder un "cacho de ovni". Tuve que esperar todo ese tiempo para tener la solución.

La revista que patrocinó la investigación desapareció, mis compañeros de entonces tomaron diversos caminos, la gente olvidó, algunos pocos llamaron a Puebla "el caso perfecto", como muchas veces se llamó a otros casos. Algunos que jamás estuvieron en la sierra, como Freixedo, trataron de apropiarse la "gloria" del caso. Nadie pudo aportar nada nuevo, porque ninguno de ellos había investigado realmente... curioso, todos los ufólogos mexicanos clamaban -antes de Puebla- por la oportunidad de investigar un caso aquí, Cuando la ocasión se presentó, ninguno buscó en la sierra más allá de donde los automóviles podían llegar. Una cosa es decir que se quiere hacer investigación y otra hacerla. Los ufólogos de café se quedaron ahí, los periodistas encontraron la pieza, los escépticos resolvieron el caso.

DE OVNI A OVI

En 1978 y 1979, nuestras preguntas en las embajadas de E.U. y la U.R.S.S. sobre la posibilidad -una fuerte sospecha nuestra- de que el fragmento de metal fuera parte de chatarra espacial, no habían tenido resultado alguno. En los años que siguieron, en E.U. por lo menos, se logró abolir la prohibición de acceso a datos hasta entonces considerados secretos.

En 1990 bastó una carta del Comando de Defensa Espacial de E.U., proporcionando los datos sobre el avistamiento y demás secuelas del Caso Puebla, para que en octubre Héctor Escobar, mi colega de SOMIE (Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica) recibiera como contestación la respuesta a una interrogante de 13 años.

Clic para ampliar.

El único objeto que había entrado en la atmósfera siguiendo la trayectoria indicada, a la hora precisa, aquel 29 de julio de 1977, fue la tercera etapa del cohete soviético que puso en órbita el satélite Cosmos 929 el 17 de julio de 1977 partiendo del cosmódromo de Baikonur, El fragmento de Puebla ¡es un pedazo de ferretería espacial soviética!

Clic para ampliar.

La distancia de no identificado a identificado es muy corta. Pero para consuelo de los creyentes: si era un fragmento cósmico, de la serie Cosmos; sí llegó del espacio sí formaba parte de una nave espacial.

Que fuera una nave espacial terrícola es un simple detalle.

¿O no? Eso no disminuye el encanto del caso, por lo menos para los investigadores de verdad, tampoco demerita la investigación, simplemente elimina lo "extraterrestre", como creencia indispensable en la ufología. Por otra parte, un caso así es altamente recompensante: uno investiga en busca de respuestas, cuando las encuentra puede decir con toda sinceridad que ha triunfado, pero especialmente que a ha aprendido.

COLOFÓN

Los hombres aprenden, esa es una de las premisas que han llevado a la especie desde las cavernas hasta el espacio exterior. Los "profetas" nuevos o viejos, no aprenden, ellos pretenden "saber" y por lo tanto se quedan estáticos.

Lo estático jamás ha enseñado algo valioso, la base del progreso humano está en el movimiento. Quienes inventaron cosas valiosas para el desarrollo lo hicieron porque no se contentaron con quedarse quietos y con lo que se "sabía" era "verdad". La verdad en el sentido de creencia, no tiene ningún efecto en la búsqueda de respuestas.

Esa es la enseñanza básica del Caso Puebla, La única manera de ser investigador del fenómeno ovni es buscando respuestas en vez de creencias.

Mirando el fragmento de la tercera etapa del Cosmos 929 pienso que las incomodidades e incluso peligros de entonces valieron sobradamente la pena. Y pienso también, que todos aquellos viejos periodistas de aquel ya lejano 1977, estarían de acuerdo conmigo...

Fuente: http://www.cazaovnis.com/resueltos/el-caso-puebla.html
Actualmente deshabilitado. Se publica aquí sin fines de lucro sólo como un intento de conservar el documento.

viernes, 18 de abril de 2014

LA ESTULTICIA DE LOS CRÉDULOS

          
A pesar del tremendo avance de la ciencia y la tecnología, hay muchas personas que han perdido su capacidad de razonar. ¿O tal vez nunca se les enseñó a razonar y no han adquirido esa capacidad?

Me cuesta pensar, que haya personas que gusten ser engañadas, estafadas. Pero lamentablemente, las hay. Me cuesta pensar que haya adultos que observen la realidad que les rodea con mente pueril. Pero lamentablemente, los hay.

Porque ciertamente sorprende que a nivel general, y en cualquier parte del mundo, haya una mayoría de personas que no aplique un razonamiento lógico ante cosas irrisorias, ante dislates, ante el sinsentido.

Por el contrario, los embusteros, los maestros del engaño, los estafadores, los mistificadores, los inventores de misterios, los estimuladores de fantasías y los fabricantes de siniestras conspiraciones, tienen un lugar en la receptividad de mucho público.

Va a la par de quienes han sido capaces de comprar bidones de agua --simple agua-- porque les hicieron creer que era de una fuente especial y tenía propiedades maravillosas.

La aceptación irracional de aquello que no existe, o cuya naturaleza no es la que se proclama, o las bien urdidas tramas de desinformación, son rápidamente adquiridas e internalizadas por gente ávida de querer saber, por gente curiosa, que --lamentablemente-- no ha aprendido a discernir cuáles son fuentes confiables, serias, seguras, y cuáles son falsas.

Así entonces, esas personas absorben los videos subidos a YouTube, y las páginas web de ciertos individuos que viven de hacer lindos cuentos, con toda la apariencia de compartir lo que se quiere ocultar del público.

Estas personas operan con una infundada desconfianza en la ciencia, en las opiniones de científicos, en anuncios de universidades e instituciones oficiales, para en cambio abrevar en las fuentes de aquellos "rebeldes", que supuestamente "saben" lo que se oculta, y lo dan a conocer.

La inocencia de esta gente es tal, que como digo, no razona, no analiza, no coteja unos datos con otros. No busca saber quién es el personaje que tiene una página web, cuáles son sus antecedentes, a qué se dedica. O cuál es la organización detrás del video que acaban de grabar para su archivo personal.


Hábiles manipuladores de la opinión pública, estos individuos u organizaciones, no cejan en dar la apariencia de serios, y para ello recurren a la debilidad senil de algunos individuos que en su momento ocuparon cargos de importancia en algún país, y salen haciendo declaraciones públicas  descalabrantes.

O aparece un personaje  que --tiene que mantener en secreto su nombre porque se expondría a represalias-- pero que relata que cuando ocupó un cargo de importancia en una agencia de inteligencia de un determinado país, o en una organización militar, llegó a enterarse, supo, tuvo en sus manos un expediente, o vio una determinada cosa. ¡Y la cuenta!

A veces algún individuo con las mismas "credenciales", da la cara, hace declaraciones públicas, con fantásticas "revelaciones". 

A ninguno de esos ávidos y crédulos consumidores se les ocurre pensar, tener siquiera el atisbo de sospecha, de que ese individuo está haciendo lo que le ordenaron. No está violando ningún secreto, porque si no, se arriesgaría a perder su jubilación, o a ir preso. Ese que da la cara, --aún ya retirado de la agencia en que trabajó-- no hace sino divulgar desinformación. Cumple su cometido.

Pero a los ávidos de escuchar lo diferente, lo distinto, y sobre todo, lo sensacional, les produce placer lo que esos individuos dicen, y luego de absorber la píldora que les han hecho tragar, se convierten en factores repetidores de la mentira, con lo cual la desinformación alcanza un nivel viral.

Este panorama nos brinda la paradoja siguiente: cuanto más se avanza en ciencia, en conocimiento correcto y preciso de cuanto nos rodea cerca o lejos, más gente se refugia en fantasías y lindos cuentos.

Es como el universo mágico de las hadas, los gnomos, o las sirenas, llevado a una realidad paralela, que no exige siquiera demostraciones, ni fundamentaciones. Un público que acepta acríticamente el menú que le ofrecen, lo ingiere y se queda haciendo provechitos.

Es pues un deber de todo ser humano bien plantado, que tiene una ética referida a la comunicación, que busca y actúa en función de la verdad, que hurga y exhuma información y datos que ayudan a comprender ciertas cosas aparentemente extrañas, luchar contra esa estulticia de los crédulos.

Hay que enfrentar a los charlatanes, a los mercachifles, a los "vendedores de espejitos". 

Hay que alertar una y otra vez a sus consumidores, que muchas veces se van a enojar con uno, le van a enrostrar gruesos epítetos, o se van a poner furiosos porque les tiramos abajo su castillo de naipes.

Y hay que luchar contra la desinformación bien elaborada, contra la pseudociencia, contra las operaciones psicológicas destinadas a la captación de las masas, con fines que no se confiesan.

Es un imperativo moral.

En este ámbito, el conocimiento es un valor, la especulación apenas un ejercicio de la mente, y el fraude, algo intolerable. No se puede convalidar, y poner en pie de igualdad a quienes se esfuerzan por conocer la verdad y a aquellos que viven de impulsar fantasías.

Se equivocan y mucho, quienes so pretexto de una libertad del intelecto, aceptan cualquier postura en torno al tema de los Fenómenos Aéreos Inusuales, sin juicio de valores.  

  Hay que afirmar el valor de la ciencia --como forma del conocimiento universal-- de su método, y de sus resultados.

Hay que educar al gran público, a saber discernir quién es quién. A analizar las fuentes de las cuales obtiene aparente información.  Del grado de veracidad de la misma.

Hay que enseñar a hacer búsqueda, y a cotejar datos, para que cada quien, por sí mismo/a llegue a saber sobre la materia que sea, y no a repetir irresponsablemente las mentiras hechas pasar por "verdades" que le han querido instilar.


Lic. Milton W. Hourcade

Coordinador internacional del UAPSG-GEFAI

miércoles, 30 de octubre de 2013

Cuando los marcianos nos invadieron

A 75 años de la emisión radiofónica de 1938

EMISIONES RADIOFONICAS

Emisión Original de La Guerra De Los Mundos el 30 de Octubre de 1938. (Subtitulada).


Emisión de la radio española 30 de Octubre de 2008.


Emisión de Radio Quito 1949.


Consecuencias de la emisión radial de "La Guerra De Los Mundos" en Radio Quito, La Voz de la Capital.


PELÍCULAS BASADAS EN LA OBRA DE WELLS

Trailer Original de "La Guerra de los Mundos" (Byron Haskin 1953)


Trailer Original de "La Guerra de los Mundos" (Steven Spielberg 2005)


Trailer Original de "De H. G. Wells: La Guerra De Los Mundos: Invasión" (David Michael Latt 2005)



Trailer Original de "La Guerra De Los Mundos 2: La siguiente Oleada" (C. Thomas Howell 2008)


LA GUERRA DE LOS MUNDOS: EL MUSICAL DE JEFF WAYNE (1978)


Leopoldo Zambrano Enríquez
Informe U. F. O.
Monterrey, Nuevo León. México.

viernes, 11 de octubre de 2013

¿Qué pasó en Ichmul?

A veces uno se cansa de escribir este tipo de artículos porque la cargada entusiasta, a quien por lo general van dirigidos, no leen nada que vaya en contra de sus creencias, y si por algún milagro de la divina providencia lo llegan a leer es sólo para atacar y no aclarar los porqués de su creencia en tal evento. Lo malo de estas historias es que se llevan de paso a la gente de buena voluntad que desea saber qué es lo que sucedió realmente, más aún cuando son personas que estuvieron cerca del lugar de los hechos.

He estado pensando en si escribo esto o no pero a media tarde del domingo (6/Oct), tras una larga cavilación, he decidido por lo menos dejar constancia de este juego mediático que se aprovecha de la necesidad de información de la gente y de la ignorancia general, manipulándolos y usándolos como semillero de notas, para así seguir llenando periódicos con el sensacionalismo propio de los no identificados o lo desconocido. Pero como diría el fallecido Joseph Allen Hynek: “¿Desconocido para quién?”.

Antes que nada, situémonos en el lugar de los hechos y demos un panorama del lugar en el mapa para quienes como yo no sabíamos de la existencia de la comunidad de Ichmul, que algunos escriben como Ichumul y otros Ixmul. Ichmul es una pequeña localidad del municipio de Chikindzonot, en el estado de Yucatán. Cuenta con 893 habitantes y se encuentra a 30 metros sobre el nivel del mar. Se localiza a 130 km de Mérida y a 3 Km de la frontera con Quintana Roo.





La primera referencia al caso la tuve el día 27 de septiembre, cuando se publica en “El Diario de Yucatán” una nota alusiva a la caída de un supuesto OVNI bajo el título Cae en el Sur una “bola de candela”.


El artículo, de no más de 4 párrafos, como es costumbre cuando se quiere crear expectación, denota premura y la necesidad de sólo adornar una imagen extraña con algo de texto. La fotografía ni siquiera es una fotografía de primera mano, se trata de una foto tomada a una foto en la pantalla de un celular. Con esta pobre evidencia se inicia una serie de artículos que a lo largo de poco menos de una semana terminó por ser nombrado, irónicamente, “El Roswell Yucateco”. Título más que descriptivo para la forma en que se está manejando este escándalo mediático. Parece ceñirse al script del caso norteamericano de 1947 con un nota hoy, otra mañana que anula la primera, y otras tantas que hacen una mezcla de las anteriores cambiando la versión de los hechos con cada nuevo titular. Al final, la cereza del pastel, un extraterrestre chamuscado. También tenemos la intervención de las autoridades, y no era para  menos, pues la gente deseaba saber qué había sucedido. Así que se les permitió a los ciudadanos llevar a la Comisaría Municipal los restos de “algo” que encontraron por la mañana del 23 de Septiembre en el sitio del suceso. Desde entonces esos restos son custodiados como un objeto sagrado hasta que se logre aclarar el misterio de su procedencia. En un principio se mencionó que el Ejército intervino, bajo la sospecha de que el objeto había caído en Quintana Roo, corriéndose el rumor que los restos fueron recogidos y trasladados por los Soldados del Ejército Mexicano, lo que creó la conjetura, nada despreciable y siempre latente para los entusiastas, de un encubrimiento con la finalidad de esconder un platillo volador estrellado.

La foto del OVNI no me era nada llamativa y se me antojaba para que fuera cualquier cosa, un vidrio con una burbuja de aire, una gota de agua en un cristal, una nube lenticular o, por lo que me inclino, el ya familiar montaje que nunca falta para aprovechar el río revuelto llamando la atención y confundiendo a la opinión pública, pero nada que moviera por lo menos mi curiosidad sin la fotografía original ni un testimonio que la respaldase, siendo bastante sospechoso. Esa nota representa un rumor con sello oficial de prensa. No fue sino hasta el día siguiente que vi una noticia publicada el mismo día que la anterior en el sitio de la investigadora Ana Luisa Cid, donde, además de la fotografía ya descrita, presenta imágenes de los restos encontrados en la zona, ahí supe a lo que se refería la nota anterior cuando menciona que alguien se llevó los restos del lugar; sí había restos, no era sólo un rumor.


Al examinar las fotos, la forma del material me pareció algo familiar, y de pronto me vino a la cabeza lo que podría ser; fulgurita, ya me había topado con ella en alguna lectura. La fulgurita es una suerte de mineral relacionado con las descargas eléctricas. De forma natural se da por la caída de un rayo que funde los minerales del lugar donde toca tierra, pudiendo llegar a encontrarse su rastro hasta una profundidad de 5 metros, ramificándose en su trayecto. Debido a la temperatura que alcanza, funde el material circundante, quedando como una huella de la descarga cuando el rayo se disipa. Este tipo de formaciones pueden ser producidas artificialmente por cualquier tipo de corriente eléctrica, pero a diferencia de las fulguritas naturales, las artificiales son de una consistencia un tanto diferente y, por lo general, no presentan las ramificaciones de una descarga atmosférica; sin embargo ambas se forman bajo el mismo principio, calor producido por una descarga eléctrica. Las fulguritas producidas por un rayo son bastante frágiles, mientras que las creadas con otro tipo de corriente pueden ir desde lo frágil hasta algo más resistente, dependiendo de la tensión y el tiempo de exposición, pero son igual de quebradizas. El rayo dura fracciones de segundo, pero puede contener una tensión eléctrica de 100 millones de voltios equivalentes a unos 30,000 grados Centígrados, esa es la razón de su formación casi instantánea y la alta fragilidad de los restos fundidos, mayor a la del esqueleto de un erizo de mar. Le hice saber mis sospechas a Ana Luisa y le pareció interesante la hipótesis, haciendo un pequeño agregado en su nota para mencionar la posibilidad de que se tratase de este material.

Sea cual fuere la causa de su formación, es interesante analizar el material, aunque sólo hay interés científico por las producidas a causa de los rayos atmosféricos, las demás se consideran meras curiosidades y no son tan valiosas como las originales, ya que las artificiales tienden a contener mayor número de impurezas debido al fundente, que en la mayoría de los casos es el mismo cable del que emana la corriente que produce el arco eléctrico, por esa causa sólo son conocidas por quienes experimentan con ellas o quienes están relacionados con el área eléctrica del servicio público o variantes de la industria en la iniciativa privada, y por lo general son muy similares a la escoria de fundición. Su composición varía dependiendo de la propia composición del suelo, pero el componente principal es el sílice (dióxido de silicio), uno de los elementos de la arena. Se utiliza por la industria para fabricar vidrio. El gel de sílice es utilizado como desecante y una de las formas en que aparece naturalmente es el cuarzo. El sílice vitrificado de manera natural es llamado Lechatelierita, siendo la fulgurita un tubo de este material.

En el caso que nos ocupa, estos restos que ahora toman el estatus de evidencia, fueron removidos por los lugareños, quienes al no saber de lo que se trataba, los manipularon, destruyeron, recogieron y llevaron a la Comisaría, cosa que alteró por completo la zona del evento, evitando así cualquier estudio profesional por parte de algún experto que se hubiera llegado a interesar por el fondo del festival OVNI que se estaba gestando gracias a los medios. Aun así, los restos son fácilmente identificables para el ojo experto, pero no se podrían reconstruir los hechos en la “escena del crimen”. Además la acción de los lugareños podría servir para dar lugar a especulaciones, como por ejemplo que se alteró el estado del posible punto de impacto.

Partiendo del deterioro del área y el desorden inicial del caso a causa de la expectación, el suceso sufrió una retroalimentación tóxica entre lo que se decía y lo que interpretaban los diarios, que luego eran leídos por los lugareños, quienes terminaban por redondear la historia con mil y un versiones hasta que la noticia mutó del simple avistamiento de un OVNI, a la caída de un meteorito; que finalmente acabó siendo “algo” caído del espacio. Sin embargo la prensa seguía llamándolo OVNI o "el meteorito de Ichmul" indistintamente.


Simultáneamente se publica el mismo día otra nota que, tras la supuesta caída del bólido una semana antes, da cuenta de luces y sonidos “extraños”. "El Diario de Yucatán" narra el testimonio de un lugareño, “Ramón Tun Uicab", vecino de la comisaría, quien asegura que por las noches escucha un ruido similar al de una lavadora en funcionamiento, pero al salir de la casa para ver de qué se trata no ve nada sospechoso”.

En la misma nota se da cuenta del temor general por el hecho de que los restos recogidos del lugar del incidente pudieran tener radioactividad. “Ya no sabemos qué pensar. No sabemos qué fue lo que cayó realmente, pero estamos casi seguros que no es un meteorito”, indicó el oficial de policía Cecilio Couoh Heredia al rotativo. “Nos gustaría que vengan especialistas para ver los fragmentos recuperados y los analicen para comprobar de qué se trata y despejar todas las dudas. Lo importante es que descarten si hay algún riesgo para la comunidad ya que hay temor de que nos afecte en la salud. Ahora que lo pensamos detallada ya tenemos esa inquietud”, aseguró el oficial.


Para ese entonces, ya casi a una semana del suceso y a pesar de que los medios habían hecho del mismo la comidilla de los noticieros sensacionalistas, nadie se había acercado para darles una explicación, sus temores eran aprovechados por la prensa pero no atraían la visita de gente especializada que pudiera tranquilizar a la comunidad o que en caso de haber peligro hicieran lo necesario para ayudar y descartar, o confirmar, cualquier posible peligro.

No obstante, y a pesar de que ya mucha gente no creía para entonces que se tratara de un meteorito, se dan indicaciones para no manipular ningún objeto celeste como el “Meteorito de Ichmul”, pues podrían contener alguna sustancia o metal radioactivo. “Es conveniente manejarlos con equipo adecuado”, indicó Eddie Salazar Gamboa, catedrático del Instituto Tecnológico de Mérida y experto en fenómenos astronómicos.

Ante el alboroto general, y el temor de la comunidad, el gobernador Rolando Zapata Bello llamó a la calma. “El gobierno del Estado analizaría con un sistema de investigación científica y tecnológica el caso del meteorito que cayó en Ichmul, comisaría de Chikindzonot”, declaró en una nota publicada por “El Diario de Yucatán” el día 30 de Septiembre.


Mientras tanto, “El Fronterizo”, diario de Cd. Juárez Chihuahua, expone la versión de la C. F. E. (Comisión Federal De Electricidad) sobre lo ocurrido. En primera instancia la nota describe el ambiente de la zona, donde muchas personas han llegado para entrevistarse con los lugareños y ver los restos. “Después de dar su colaboración monetaria, las personas pasan a un cuarto de la comisaría municipal, improvisado como museo, en el que Eugenio Uc Balam da una explicación resaltando que las extrañas piezas son realmente de otro planeta”.

En la zona también se encontraba el investigador Ulises Aranda del UFOA, originario de la zona, a dos horas de Ichmul, quien en entrevista con los medios dijo: “Lo ocurrido se debe a problemas con el fluido eléctrico y no representa nada extraterrestre. Aún no tenemos una conclusión precisa, pero en una observación objetiva y con la experiencia en el ramo, Ichmul no representa nada paranormal, la luz y ráfagas se debieron a problemas en el tendido eléctrico”.


“Fuimos hasta el lugar del impacto y con un multímetro nos cercioramos que ahí no hay magnetismo y el área conserva la misma temperatura; además los objetos no tienen radiación, ya que de ser así, las primeras personas que tuvieron contacto manifestarían una serie de males”.

Aranda Medina manifestó que en breve realizaría un reporte de su visita de campo y lo daría a conocer en las redes sociales.

Por su parte, la Comisión Federal de Electricidad en la Agencia Comercial Peto, en voz del Ing. Juan Granados Villanueva dio pormenores del suceso, pues fue el encargado de la reinstalación de la línea eléctrica de Ichmul.

Villanueva dijo: “La noche del domingo se recibió el reporte donde se manifestaba un desperfecto en la línea de media tensión, que alimenta de energía eléctrica a la población y que dejó sin corriente, esto al parecer tras la caída de un árbol de Chacá. Recibimos el informe a las 11 de la noche y el lunes a temprana hora seccionamos el tramo para no perjudicar a los usuarios, en el lugar nos percatamos que las fuertes lluvias que cayeron el fin de semana provocaron que un árbol de Chacá se inclinara sobre las dos fases de la línea de media tensión, ocasionando que se reventaran”.

“Al suceder esto, provocó un espectáculo incandescente y por los 13,200 voltios que tenían los cables, ‘chicotearon’ e hicieron unos huecos en la tierra quemando en el acto varias ramas y raíces de árboles que aún se aprecian en el lugar”.


También comentó que los fragmentos extraños que los lugareños aún conservan, podrían tratarse de objetos que se encontraba debajo del poste 19, y debido a la intensidad de la energía se fundieron.

“Las primeras personas que se acercaron al lugar se libraron de una muerte segura, ya que los cables caídos aún tenían corriente de retorno de gran voltaje”, concluyó.

No obstante no se ha dado una versión oficial de los hechos. La comunidad sigue confundida, pero un tanto más tranquila aunque se aferran a la idea de que el objeto es de origen espacial.


El día primero de octubre, llegan 4 expertos al lugar, provenientes del Centro de Investigación Científica de Yucatán. Tras hacer un recorrido por la zona, tranquilizaron a la población al aclararles que no había peligro en la manipulación de los restos pues estos no contenían radiación; sin embargo dejaron a la comunidad con las mismas dudas al no poder identificar los restos. Comentaron que no se trataba del producto de un corto eléctrico, ya que según dijeron, estaba comprobado que dichos restos habían caído del cielo. Hasta aquí nos quedamos en las mismas.

Por otro lado, la televisión también se sumó al circo mediático dando notas del caso de forma parcial, es decir, entrevistando sólo a los pobladores y al astrónomo Salazar Gamboa, quien al parecer no había visto los restos o no sabía de qué se trataba. Es así como en el noticiero CADENA 3 NOTICIAS, de Yuriria Sierra, podemos ver lo siguiente:


De esta información se pueden sacar 3 pistas muy importantes, 2 mencionadas por los habitantes entrevistados y la tercera mencionada en la nota por Flor Castillo, corresponsal de C3N.

Luis Uc, habitante del lugar, menciona que se escuchaba un ruido muy raro, como si alguien estuviera soldando, luego se escucha la voz en off de la corresponsal que menciona que durante toda la noche se veían luces y se escucharon ruidos similares a las turbinas de un avión. El tercer indicio lo da Hipólito Hernández, también habitante de la localidad, quién menciona que todo inició alrededor de las 9:15 de la noche y terminó a las 3:00 de la mañana. Esto contrasta con lo dicho en otros medios en que se asegura que el suceso inició a las 8:30 de la noche.

El testimonio de Hipólito nos da el tiempo de duración del suceso, 6 horas en las cuales se producían destellos y ruidos similares a que alguien estuviera soldando y luego cómo si se tratara de una turbina de un avión. La C. F. E. empezó a recibir reportes a las 23 horas del domingo, hora cuarenta y cinco minutos después de iniciado el suceso.

Por otra parte el noticiero FORO TV, también contribuyó con una nota que da una cuarta pista al entrevistar a Hipólito Hernández. Un detalle que no comentó a Flor Castillo o que por lo menos no apareció en la nota de C3N:


Entre otra cosas que ya se sabían por la prensa y la nota de C3N, se menciona que el suceso tuvo lugar el 29 de Septiembre a las 20:30 horas, dato que no coincide con el reporte inicial. Aseguran que durante 10 minutos se vio caer el objeto hasta que éste se estrelló con el cableado eléctrico. Sin embargo, Hipólito Hernández, habitante del lugar que también había sido entrevistado por C3N, menciona que el objeto no cayó del cielo, que no se movía en vertical, sino que se movía de forma horizontal e impactó con las líneas del tendido eléctrico. 10 minutos es un tiempo bastante largo para un evento celeste. Así que lo sucedido no tenía nada que ver con cometas, meteoritos o chatarra espacial.

En este punto, para mi estaba muy claro qué fue lo que había sucedido en el sitio, y así se lo hice saber a los investigadores Thony Huerta de Verazcruz y a Ulises Aranda de Mérida, con quien estuve en contacto y que había estado en la zona cero desde el día 29 de Septiembre, momento en que empezó a documentar su investigación tomando fotografías del lugar y los restos, con lo que la fecha y hora internas del material fotográfico lo sitúan en Ichmul a partir de las 11:30 de la mañana del día 29, por lo que la fecha que da el noticiero FORO TV es errónea, ya que si hacemos caso a lo que menciona el corresponsal Alejandro Sánchez, Ulises Aranda llegó antes de que sucediera el evento. Por lo tanto, el corresponsal debió confundir el día del suceso con la fecha de su nota. Ulises me proporcionó algunos datos muy importantes, como por ejemplo que el sábado anterior, 21 de septiembre, había llovido y el domingo permanecía nublado, que en la zona no se veía punto de impacto ni daños en la vegetación, salvo algunos troncos y raíces en el suelo con quemaduras y los pozos de donde los habitantes de Ichmul habían retirado los restos que ahora descansaban en la comisaría.

El astrónomo Eddie Salazar menciona como únicas posibilidades 3 hipótesis, a saber, la caída de un asteroide o meteorito, la caída de un cometa, o la caída de un trozo de basura espacial traído por un asteroide. Pero al parecer esto se basa sólo en lo mencionado en las notas que llenaban los medios, como lo dicho por Luis Uc en la entrevista con C3N que menciona que al golpear el material residual se escuchaba un sonido metálico.

Al momento de escribir este artículo, Ulises me da la noticia de que se presentó un científico de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien de inmediato mencionó que los restos se trataban de fulgurita, y que las formas a las que los lugareños les adjudicaban apariencia humanoide no son más que formas propias de la fulgurita producto de un rayo caído en terreno arenoso o por la corriente de los propios cables de alta tensión rozando el suelo, sin embargo se llevarían muestras para analizarlas y poder dar una opinión certera. Así lo mencionó Daniel Flores Gutiérrez, investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM, que además dijo coincidir con lo expuesto por Ulises sobre el origen terrestre de los restos. De ninguna manera son de origen extraterrestre.

Fotografías de los restos




















Fotografías del sitio del suceso












Bueno, hasta aquí dejaremos la cobertura noticiosa, y ahora haré un recorrido por lo que según lo visto y escuchado podremos deducir y ver qué fue lo que en realidad pasó en Ichmul. Primero repasemos las pistas recabadas:

1.- La Comisión Federal de Electricidad, por medio del Ing. Juan Granados Villanueva menciona que un árbol de Chacá cayó en el tendido eléctrico.

2.- Luis Uc menciona que el sonido semejaba a una máquina de soldar.

3.- Flor Castillo menciona que se comentó que el sonido también era similar a la turbina de un avión.

4.- Hipólito Hernández nos da un dato importántisimo, la duración del evento, que empezó no a las 20:30, como muchos aseguraron, sino a las 21:15, y terminó cerca de las 03:00 hrs. Seis hora de duración en las que se veían destellos, luces y ruidos similares a una máquina de soldar y a la turbina de un avión.

5.- El mismo Hipólito Hernández refiere que el objeto no se movía en vertical, sino en horizontal hasta que se produjo el estallido que cortó la corriente eléctrica, por lo que se puede deducir hasta aquí, que no cayó nada del cielo, sino que las luces se reflejaban en el cielo.

6.- Ulises Aranda menciona que el día anterior había llovido, el terreno estaba húmedo y el día del suceso estaba nublado, así que no es difícil suponer porqué se veían luces en el cielo.

Hagamos el recorrido con videos de sucesos similares a este, que irán dándonos un panorama general de lo que realmente sucedió, acoplándonos a lo dicho por los testigos:

Primero se dice que se veían luces a los lejos, se llega a mencionar que se veían a 10 Km, esto no es nada raro pues las luces de una ciudad se ven a mucha mayor distancia cuando se va por carretera, así que la luz de un corto eléctrico que tiene mucha mayor fuerza por tratarse de un tendido eléctrico de 13,200 volts debe verse a esa distancia y aún a mayores. Así se muestra en este vídeo que pertenece a un corto eléctrico en el tendido de la ciudad de Fort Worth, Texas, ocurrido el 10 de Mayo del 2011 tras una gran tormenta. Ese evento causó mucho revuelo porque también se aprovechó el desorden para decir que los extraterrestres nos atacaban. Se trata de líneas de 12,470 Voltios:


No lo he mencionado pero también escuché como argumento a favor de la hipótesis extraterrestre, que no hay transformador en el sitio, como si el transformador fuera la única causa de un cortocircuito, pero no es así, un transformador pude generar un corto circuito, pero no es necesario que exista un transformador para generar uno, como se demuestra en este vídeo con el que también avanzaremos un poco en la cuestión del sonido y la caída del árbol.

En este primer vídeo, vemos que no hay transformador, pero una simple rama puede cerrar el circuito al tocar dos fases. Mientras esto sucede, la temperatura va subiendo y hace que la savia de los vasos conductores de la planta se evapore y empiece a humedecer el exterior de la rama, generando así mayor área de contacto entre los cables hasta que termina por causar una descarga que puede verse como un arco eléctrico, quedando la rama calcinada. Pongan especial atención en el sonido. Lo que parecen silbidos (o turbinas de avión) es producto de la savia saliendo de la rama a presión por los vasos conductores. El sonido de la descarga (parecido a una máquina de soldar) es el arco eléctrico generado por el puente entre las dos fases. Una vez calcinada la rama y vaporizada la savia por el calor resultante, el arco se disipa:


Cabe destacar que las máquinas de soldar de arco eléctrico, funcionan bajo este principio, un corto eléctrico.

En este otro vídeo, vemos el espectáculo que puede causar un árbol al hacer contacto con el tendido eléctrico, es mucho más espectacular. De nuevo pongan atención a los sonidos:


El árbol no se incendia, sólo sirve como conductor para dirigir la corriente al suelo, es decir, para hacer tierra, generando un arco casi de la altura del árbol. Las explosiones, que dependen del voltaje, pueden romper los cables a causa del calor. El arco eléctrico sube la temperatura a tal grado que esto es lo que termina por romper los cables al fundirlos. El punto de fusión de los cables de acero inoxidable es de 1,400 oC. Un cable que lleva una corriente de 13,200 Volts puede producir un arco eléctrico cuyo electrodo alcanzaría los 3,500 oC, por lo que si se da el tiempo necesario, la descarga puede fundir y romper el cable causando desastres mayores en los puntos donde toque tierra.

La corriente hace cosas extrañas para quienes no están familiarizados con ella, como por ejemplo lo que vemos en este otro vídeo, que coincide perfectamente con lo dicho por Hipólito Hernández cuando refiere que el “objeto” se movía de forma horizontal, no vertical. Este movimiento horizontal es lo que para algunos demuestra el movimiento inteligente de un artilugio extraterrestre, pero no se trata de nada más que una de las tantas rarezas que hace la corriente, en especial cuando la atmósfera está cargada de humedad. La humedad es un medio ideal para este tipo de fenómeno, pero veamos el vídeo:


En los primero segundos del vídeo, podemos ver el arco eléctrico que se forma ente dos fases, y este se mueve por el tendido eléctrico gracias a la humedad del ambiente, hasta que llega a un punto débil y el cable se rompe. En este vídeo también podemos ver y escuchar el sonido de los cables al romperse y luego haciendo tierra, donde el sonido es similar a un máquina de soldar.

Mientras el cable haga tierra, seguirá descargando corriente y produciendo chispas y ruidos, si el cable cae en terreno arenoso veremos la formación de restos similares a los encontrados en el sitio del incidente en Ichmul, que se irán fundiendo gracias a la corriente junto con el propio cable, que se irá reduciendo y mezclando con el material del suelo formando una costra de aspecto rugoso. Pero antes de mostrar este efecto, veamos la caída de un árbol sobre cables del tendido eléctrico en una calle de New Jersey durante la tormenta Sandy, causando el consiguiente corto, además de otros desperfectos. En él podemos ver también los fulgores en segundo plano al mismo tiempo que escuchamos el sonido de la descarga que rompe los cables y el posterior chisporroteo del arco eléctrico.


¿Cuál es el producto de una descarga en tierra?

A este material, como ya lo he mencionado antes, se le conoce como fulgurita, que viene del latín Fulgur, cuyo significado es rayo. Y esto es porque su origen natural está en las descargas de un rayo atmosférico. Un rayo no es más que la diferencia de potencial entre un extremo y otro por el que se hace pasar una corriente, en este caso, la atmósfera. Los mecanismos para que el rayo tome lugar son más complicados que simplemente recorrer la atmósfera, no daremos esos detalles porque nos desviaríamos del tema para entrar en una cátedra que aún está en investigación, pero cabe destacar solamente que entre los polos nube-tierra, surge una descarga que genera una alta corriente y produce temperaturas muy elevadas, muy superiores a las de la superficie solar. Al tocar tierra, el rayo se va ramificando yéndose a profundidades, como ya lo mencioné, de hasta 5 o 6 metros en el subsuelo, fundiendo los minerales en torno a la descarga que van tomando la forma del rayo. Al terminar la descarga, el material fundido permanece como una huella clara de la forma del rayo.

En laboratorio podemos obtener fulgurita artificial, como se muestra en este vídeo donde vemos, de una manera controlada, lo que puede suceder a gran escala en un evento como el de Ichmul, sobre todo por el tiempo de duración, ¡6 horas! A 13,200 volts. En este vídeo se experimenta con arco eléctrico que pasa a través de arena para gato:


Como pudimos ver, se genera un arco eléctrico dentro del tazón, y este arco funde la arena circundante, cabe hacer notar cómo al fundirse la arena se ve que el material resultante sufre expansiones y contracciones, esto es producto de los gases de la reacción eléctrica sobre el material, si se diera por más tiempo, con mayor amperaje, formaría burbujas similares a las que se ven en los lagos de lava, cosa que se aprecia claramente en las piezas recogidas por la gente de Ichmul, que no dudo ni un poco que les hayan parecido la cabeza de un supuesto humanoide. Y es así como jugaron con las piezas tratando de formar un cuerpo, cosa que apareció en los medios como el supuesto alienígena. Alguno incluso vio dentro de los tubos lo que parecía ser un grupo de dedos, pero no eran más que burbujas del mismo material que se asomaba por la abertura. Esas burbujas se forman por la concentración de gases durante la fundición del material, hasta que la presión excede la resistencia del propio material y se rompe, dejando cavidades mientras se enfría. Estas cavidades son el espacio que ocupaba el arco eléctrico y los gases. En otros casos, la descarga es tan poderosa, que aún al disiparse el material permanece casi líquido, por lo que el material circundante funciona como molde mientas se llena el hueco con el fundido que luego se cristaliza.

En este vídeo, que es una condición controlada, se usan dos electrodos para generar el arco eléctrico, pero un caso como el de Ichmul, el segundo electrodo fue el propio terreno, como lo vemos en este vídeo donde un cable, movido por el viendo, crea un arco cada vez que toca el suelo:


Podemos ver cómo del terreno se desprende humo, que son los gases que podrían dar forma a los tubos y burbujas del material encontrado en Ichmul.

El resultado no es más que material arenoso vitrificado por la corriente, y recubierto con escoria producto del derretimiento del propio cable que suministra la corriente. Como ya mencioné antes, mientas el cables haga contacto con la tierra, habrá arco eléctrico y este producirá calor, que irá fundiendo el material circundante del terreno. Cuando el cable se funda lo suficiente como para ya no hacer contacto con el suelo, el efecto cesará. Este mecanismo funciona, de cierta manera, algo similar al proceso de soldadura por arco sumergido, donde por dentro queda el material soldante y por fuera la escoria producto de la fundición del material que guarda el arco eléctrico.




Así que la conclusión del caso, en mi punto de vista, es que se trató de un simple corto circuito producido por varios factores, entre ellos la humedad del ambiente, un árbol que cayó en el tendido eléctrico a causa del reblandecimiento del terreno producto de las lluvias y que terminó por provocar el arco que finalmente rompió las líneas descargando la corriente en el suelo, chisporroteando, "chicoteando" y causando los desperfectos que los lugareños encontraron al día siguiente por el movimiento de los cables. A mi juicio, no cayó nada en Ichmul, lo que los testigo refieren que vieron caer del cielo no me parece tal, sino más bien el producto del fulgor de las descargas reflejado en las nubes, pues como ya lo mencioné, según refiere el investigador Ulises Aranda, ese día estaba nublado. Y el material encontrado es producto de la descarga fundiendo minerales del suelo junto con el metal del cable.

Sólo para terminar de redondear el asunto y descartar por completo el meteorito, estos no tienen esa consistencia, los meteoritos son compactos, no son porosos y no presentan burbujas como las vistas en este material. Su textura es suave, lisa y son densos, es decir, pequeños pero mucho más pesados de lo que cabría esperar para su tamaño. Aquí algunos ejemplos:






Así que, amable lector, los restos de Ichmul nunca estuvieron ni provinieron del espacio, y si ha llegado hasta aquí, ha podido asistir a la reconstrucción de los hechos que no dejan detalle sin explicación, claro que habrá que esperar a ver qué dicen los expertos sobre el tema, porque a final de cuentas la opinión que vale es la de ellos. Pero no creo que difiera de lo ya expuesto aquí.

Por comentarios del investigador Ulises Aranda, sé que muchos lugareños están de acuerdo en que todo se trató de los efectos y consecuencias de una descarga eléctrica, y quién mejor que ellos para saberlo que estuvieron en el lugar de los hechos. Los medios pueden vender lo que sea al resto de la República y el Mundo, desde un meteorito destructor de cables hasta un alienígena hecho con escoria eléctrica, pero sólo quienes estuvieron ahí pueden tener la certeza de lo que pasó sin la interpretación sensacionalista de los medios, y si este escrito contribuye a dar una explicación y zanjar el asunto, me daré por bien servido.

Leopoldo Zambrano Enríquez
Informe U. F. O.
Monterrey, Nuevo León. México.

Créditos:

Material de primera Mano: Ulises Aranda Medina
Fotos: César Buenrostro, Ulises Aranda Medina y El Diario de Yucatán.
Divulgación: Thony Huerta
Material videográfico: A sus respectivos creadores.
Fotos Adicionales: A sus respectivos sitios.

Disclaimer: Todo el material que se muestra en este artículo se presenta con fines didácticos. De ninguna manera se utiliza con fines de lucro.