domingo, 8 de octubre de 2017

Meditaciones sobre el origen

El Barretal, Tamaulipas. 1995
Independientemente de lo que muchos puedan pensar, debido a que no soy mediático, mi campo son las letras, no la televisión, el youtube o la prensa, llevo en el tema, cumplidos este año en junio, 33 años, de los cuales 15 fueron en campo. Llega un momento en que esa investigación de campo te hace plantearte una obligada reflexión tras hacer el recuento de lo recopilado. Debo decir que, de esos 15 años en campo, 7, casi 8, los hice como creyente, sin contar los previos 4 o 5 en los que me consideraba total entusiasta. Si contamos esos años sumarían 37 en el tema, pero en plan serio serían 25. En esos primeros años todo me entusiasmaba, y lo repetía como si me hubieran contado grandes verdades, hacía lo que la mayoría hacía y sigue haciendo, creer en el testigo, darle crédito por más disparatada que fuera su experiencia; en ese entonces yo estaba convencido de la existencia extraterrestre ¡¡Lo veía en Star trek, Star Wars y hasta en El Planeta de los Simios!! ¿Por qué habría de dudarlo? Si lo mostraba el cine y la televisión, algo de verdad debía haber.

Gallina muerte en El Faisán 1996
En aquél entonces se creía, y supongo alguno queda por ahí que lo siga creyendo, que las películas adecuaban a la población preparándola para un futuro contacto, yo lo sigo esperando, pero Spielberg siempre nos cambiaba la jugada, era nuestro guía y a la vez nuestro mayor y gran dolor de cabeza, unas veces los pintaba buenos, casi como hermanos, y otras bastante agresivos casi... casi inhumanos. Con "Super 8" el marcador quedó 3-2 favor los buenos, espero el empate para eliminarlo de la ecuación. Los más crédulos que yo no batallaron, si unas veces los pintaba buenos y otras malos ¡¡Entonces hay de los dos tipos!! dijeron y nos llenaron el bestiario con todo tipo de razas. Hoy parece zoológico, tenemos en el catálogo a “Los Felinos Cósmicos” por cortesía de Romero Erick, sólo falta que a alguien se le ocurra inscribir a “Los Halcones Galácticos”, por aquello del dios egipcio Horus, pero más bizarro aún es lo que no recetó el recientemente famosos escritor Corey Goode, el relevo en la saga de tantos otros  infiltrados en las filas invasoras, quien ha metido a la purulenta sopa los "Pajarombres azules", desinformación pura y llana que vino a repercutir en el caso Nazca, deformando aún más la historia y desviando la atención del tema central, el tráfico del patrimonio cultural y la posible alteración y mutilación de restos arqueológicos. Si hacemos caso sin chistar a muchas de esas sandeces, llegamos a la conclusión a la que llegan quienes hablan de oleadas, casi invasiones o que somos el merendero espacial más popular de la galaxia. Por otro lado, se pensaría que, al igual que la virgen María, ese “ser extraterrestre” tiene muchas "advocaciones", por lo que cada quién lo ve como quiere, eso ha dado lugar a una hipótesis llamada "Teoría de la Distorsión". Idea más tramposa no puede haber, representa una flojera mental tremenda y el no querer tomar al toro por los cuernos por no querer ofender al testigo creando, aparte de lo ya establecido, una figura aún más incomprensible, casi al nivel de Dios que manipula la mente del testigo para hacerlo ver formas armadas con elementos del subconsciente. Contrario a esto, otros creen que tanta morfología extraterrestre hace válida la escena del Senado del Episodio I de Star Wars. Ahora Lucas también nos está adecuando, sólo le faltó incluir a Mork y a la Federación Unida de Planetas, ¡ah, no! esa es de la franquicia de la competencia.

Star Wars-Episodio 1: El Senado (1999)
La pregunta que empezó a dirigirme hacia el lado oscuro fue ¿Porqué cada contactado, cada testigo o protagonista de un caso OVNI los ve distinto? de ahí siguió ¿Porqué la ideología de cada uno de estos seres se parece a la de la persona que narra la experiencia? después vino... ¿Porqué no hay una prueba tangible, sólo testimonios? y la decisiva, ¿Porqué nadie hace las preguntas adecuadas? Todo mundo los entrevista como si fueran estrellas de cine, como si no tuviera nada que probar y todo estuviera debidamente investigado y dado por hecho. Fue ahí que empecé a ver que realmente no hay investigadores, sólo portavoces y creyentes, esto hablando sólo de los que se dan a notar, de los mediáticos, a los que llamo ufólogos de escaparate, de relumbrón, los investigadores polilla, esos que no están a gusto si no están bajo un reflector para contar siempre los casos más extravagantes de la casuística. Fue entonces que me puse a excavar y descubrí que sí había investigadores serios, no sólo existían los del tipo de Maussan, esos que sólo recopilan casos, sorprenden a la gente, luego los tiran a la basura y pasan al siguiente; pero nunca sabes en qué quedó el caso porque nunca presentan una actualización o un seguimiento, a menos claro,  que sea demasiado obvio el fraude o les llamen la atención sobre información que ya existe al respecto y se quieran ver como los grande investigadores que no son, presentando la rectificación.

Petroglifo, Paredon, Coahuila. 
Sin embargo, la historia original se sigue repitiendo por internet mientras en cada repetición se le van agregando detalles que no tenía. Por ese lado me quedó claro qué tipo de ufólogo quería ser. Me decidí por los “underground”, los que buscan qué hay detrás del caso, pero todavía era magufo, seguía creyendo en la existencia de los seres de otros planetas en la Tierra. En 1993 me invitan a participar en el programa de Nino Canún "¿Y usted... qué opina?". Fue un desastre, no se trataba de debatir honestamente el tema, aparte que la mayoría éramos crédulos, no, se trataba de una guerra campal en la que debías golpear al contrario y mandarlo a la lona, en ese entonces mi contrario estaba en el lugar en el que ahora me encuentro, el lado escéptico, ahora soy yo quien pregunta “¿porqué siempre fotos borrosas? Pero yo ya lo sé, sin embargo, como todo mundo se cree con derecho a opinar aún sin tener idea de lo que es, las opiniones que pueden ser validas se pierden en las notificaciones de una red social o en el tremendo mar de páginas de internet, posicionándose en lugares bajos porque los buscadores se rigen por la popularidad y no por la fiabilidad de un sitio.

Foto trucada por Weekly World News en 1991
Como era de esperarse, la marina era la culpable.
Fueron 2 programas de peleas inútiles, nada de pruebas, además estaba Jaime Maussan y Sixto Paz, quienes acaparaban la atención; uno con sus videos y el otro con su relato magnetofónico. Si intervine 2 o 3 veces en ambos programas, fue mucho, pero no tanto porque ellos acaparaban la atención, sino porque esa dinámica de ataca, muerde y golpea no iba conmigo... En ese momento quedaron descartados esos tipos de programas, yo seguí por mi cuenta, pero dentro de una agrupación a la que había ingresado 4 años antes y en la que permanecí hasta el 7 de octubre de 2008. Al día siguiente nace Informe U. F. O.

Cadáver de un pilo hecho pasar por cuerpo
alienígena. Supuestamente de 1948. Viene
en camino información que solicité sobre
este caso. 
Como se podrá ver durante mi pase al lado oscuro estaba en el grupo, lo que me causaba muchos problemas porque iba en contra de la línea general del grupo, que era la de cualquiera y de todos: créelo todo y luego averiguas... pero ese "luego averiguas" nunca llegaba. En 2002 me invitaron a participar en un programa de la televisión argentina "GET México" para Canal Infinito. El motivo era porque yo había tenido más relación que los demás del grupo con un contactado local, así que saqué toda mi documentación, transcribí algunas cosas de unas cintas de audio donde estaban las primeras entrevistas y otras notas de una entrevista en video. Llegaron los productores, los técnicos, no me preguntaron nada sobre mis investigaciones, sólo párate aquí, di esto, haz lo otro, párate acá, más allá, etc... y se fueron. Ya traían el libreto escrito, sólo querían un monigote frente a la cámara. Con esa segunda experiencia los medios quedaron fuera de mi ecuación, gracias a lo cual terminó por pagar el pato Leo Singer en 2009, productor de “Monsterquest”, a quien rechacé. Su equipo vino a México para hacer un documental sobre seres alados y el chupacabras. Yo estuve en campo haciendo investigación cuando se dio la efervescencia del caso, allá por 1995, se creó toda una psicosis, pero no hubo nada extraordinario y el tal chupacabras para mí no revestía gran misterio y así se lo hice saber refiriéndolo a dos conocidos. El grupo estaba encantado con la experiencia, pero yo había visto varias cosas que me indicaban que era más entusiasmo que datos contrastables lo que habían traído del campo. Punto a favor para ir dejando de perder el tiempo en campo, de ahora en adelante sólo iría si el caso era lo suficientemente interesante o si tenía toda la información necesaria, previa revisión. Hay casos que no merecen ni gastar un cigarrillo y se resuelven desde el escritorio, eso les revienta el hígado a los charlatanes que usan los boletos de avión como aval de una buena investigación.

Conferencia en el Tecnológico de Saltillo.
Hubo otra experiencia no tan dramática como estas 2, pero sí para hacerme entender que tampoco la prensa era digna de confianza, fue en 2003, en el ejido de Chihuahuita, en Cadereyta Jiménez, Nuevo León. Se dio un supuesto caso de figuras en campos de cultivo, al llegar al lugar estaba toda la comunidad ufológica, la crema y nata del mundillo regiomontano. Se habían hecho tomas aéreas que se publicaron en el periódico matutino. Las formas no tenían patrón alguno, pero en broma dije que uno de los aplastamientos parecía una quimera, pues no sé de dónde salió un periodista que lo publicó en la siguiente edición. Cuando dices algo serio, bien pensado, ni las moscas se paran, pero cuando dices una estupidez, salen reporteros en busca de sensacionalismo que retuercen las cosas o las sacan de contexto. Ahí decidí ser mi propio vocero y la única forma de que no se tergiversara lo que dijera era escribirlo y publicarlo yo mismo. Así nace “Meditaciones de un Fumador”, pero no nos adelantemos.

Conferencia en el Teatro Sara García (1996)
Guadalupe, Nuevo León.
En 2006 decido tomarme un año sabático, era ya tanta tontería que necesitaba despejarme, ya antes había intentado salirme del grupo, 2 veces, de hecho, en una de ellas tuve un altercado bastante fuerte con uno de los miembros. Al final de cuentas salía a relucir la amistad y ahí seguía, con lo que quedaba claro que era un club social más que un grupo real de investigación y eso no era lo que yo buscaba cuando entré. El año sabático se prolongó casi a dos. En ese tiempo se me ocurrió llevar a cabo mi propia investigación, demostrando que el fenómeno era real y que había casos que así lo probaban, me dedique a recabar información de libros, revistas y periódicos viejos, entre más viejos mejor, el tema se contaminó recientemente así que en la prensa antigua debía haber datos “sanos”. Esta parte de mi historia la describo en un video que hice para una jornada de charlas sobre los 70 años del primer avistamiento OVNI reportado en la historia. La revisión de cada caso terminó por dejarme sólo con las portadas del frustrado libro, que era esa la idea y ahora que tengo más información no le veo el caso ni tengo el tiempo. El 7 de octubre de 2008 se cierra el grupo por decreto presidencial y aproveché para desligarme. Al día siguiente, para sellar la separación, creo de facto mi propio grupo, o más bien, el nombre de mi futuro lugar de divulgación. Gracias a la ayuda de un amigo, mi grupo contaba con 2 miembros y un dominio en internet, en el que empecé a diseñar la página. Logré avanzar un poco, no tanto como hubiera querido, pero iba quedando bien. La falta de tiempo y algunas otras circunstancias no permitieron continuar y el dominio se perdió, así que me decidí por seguir con mi blog, había aprovechado la coyuntura cuando una amiga mía creaba el suyo. Casi los lanzamos al mismo tiempo, el mío vio la luz el 18 de mayo de 2008 con algunas publicaciones de prueba, pero al perder el dominio decidí hacerlo mi centro de operaciones. No fue hasta enero de 2009 cuando publiqué un artículo verdaderamente relacionado con el tema, aunque ya había escrito uno en junio como introducción, dejando sentado lo que para mí representaba el fenómeno. Tras la revisión de casos en mi bienio sabático me di cuenta de que el fenómeno se encaminaba hacia el lado sociológico más que al de la física o matemáticas, así que la frustración la convertí en una gran oportunidad, había mucho trabajo por hacer y quería por lo menos dejarlo sentado en algún lado. Mi padre me hizo tomarle cariño a la lectura y a la escritura, así que también serviría para pulir esas actividades. La lectura te da el vocabulario, la escritura afina el modo de comunicarte, además que tenía el gran secreto de mi padre para escribir: “hazlo como si lo estuvieras platicando” y así empecé.

Con Jaime Maussan en los estudios de  Televisa Monterrey
durante los programas de ¿Y usted... que opina? 1993
Tanto la escritura como la lectura se convirtieron en un hábito, y la curiosidad que sentía por el tema me hacía no quedarme callado al leer una chaladura. Pero no todo mundo está abierto a la crítica y el debate, cuando lo empecé a hacer me bloqueaban, así que lo publicaba en mi muro de Facebook. Facebook es como mi cuaderno de campo, donde vierto ideas y reflexiones, si tiene suficiente “proteína” o se requiere una larga explicación, lo pongo en mi blog, como pasará con este escrito (ahora que lo escribo, pero, pasó, si ya se está leyendo aquí). Van 4 cuartillas, vaya que me he inspirado.

Cuando te dedicas a un tema, tarde o temprano llegas a conclusiones que pueden cambiar el rumbo que te has propuesto. El mío tuvo varios virajes, desde el tipo de investigador que quería ser, hasta tratar de ver lo que realmente está detrás del fenómeno. Te das cuenta que en su mayoría son ganas de creer, seguidas por las ganas de engañar para sacar provecho, y por último quedan las confusiones de testigos sinceros que si valen la pena revisar y, lo mejor, que aceptan el veredicto de la revisión que haces al caso. Muchas veces ellos mismos ya la intuye, sólo buscan una opinión que se los confirme, pero en otras casi te sacan los sesos si no les dices lo que quieren escuchar.

Activador Iónico, el original, obra de
Rolando Quiroga Valero
No siempre se puede llegar a la verdad del caso, no siempre se tienen todos los elementos necesarios para hacerlo, pero cuando sí, el caso se resuelve y queda un informe. Los casos que no tienen respuesta, no es porque sean alienígena, sino porque falta información y en esos casos, el evento queda catalogado como OVNI, que entre los entendidos sólo es un objeto volador que no pudo ser identificado y no el sinónimo de nave extraterrestre tripulada por seres verdes de Marte. La mayoría de los casos han sido por consulta de alguien, otros porque me los encuentro por ahí o se publican en las redes sociales. A final de cuentas, quedará en mi blog o en mi muro si amerita que le dedique un artículo, donde aquel que tenga interés podrá leerlo. Antes quería cambiar al mundo y mostrar a la gente lo que yo veía, pero no contaba con que mucha gente no puede ver lo que yo veo, no quiere ver lo que yo veo o no quieren que yo siga viendo y saltan para arrancarme los ojos y como alguna vez dije, nunca me convertiré en némesis de nadie, si no aceptan mi conclusión, que busquen una segunda opinión, ufólogos sobran. En este blog puede apreciarse más de mi forma de pensar y la manera en la que afronto los casos o cómo veo el tema. Si aun así hay alguna duda, siempre estoy dispuesto a dialogar o contestar preguntas.

Leopoldo Zambrano Enríquez
Informe U. F. O.
Monterrey, Nuevo León.


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